FRANCIA EXPULSARÁ A DOS TERCIOS DE LOS "SIN PAPELES"
El ministro del Interior de Francia, Nicolas Sarkozy, anunció que sólo un tercio de las 20.000 solicitudes de regularización de inmigrantes “sin papeles” con hijos en escuelas francesas serán aceptadas. Las demás, es decir, unas 14.000 personas, serán expulsadas. Y remarcó que no habrá una legalización masiva y automática de inmigrantes pues, argumentó, las experiencias de España y de Italia demuestran que esa medida ha sido ineficaz y “un error”.
En una entrevista publicada ayer por el diario Le Figaro, el influyente ministro aclaró que “no habrá ninguna ‘caza de niños’, como algunos intentaron hacer creer, pero las personas que no responden a los criterios de la regularización tendrán que partir, voluntariamente o por la fuerza”.
Sarkozy recordó que en 2005 fueron expulsados 20.000 inmigrantes “ilegales”, y “para 2006 fijé el objetivo de 25.000”. Y reiteró el concepto de “inmigración selectiva”, que estará en el “centro del programa” que quiere presentar en 2007, cuando probablemente sea candidato de la derecha a la presidencia de Francia.
El ministro se reunió ayer con todos los prefectos (jefes comunales) de Francia para explicarles la ley recientemente aprobada sobre inmigración, que endurece las condiciones para obtener permisos de residencia.
En rueda de prensa, remarcó que el gobierno rechaza la legalización generalizada de los “sin papeles” y enfatizó que el Tribunal Constitucional respaldó el texto de la ley presentada por él. Así, buscó contrarrestar las críticas de asociaciones cívicas y de la oposición de izquierda.
Para justificar la negativa a una amplia regularización, afirmó que “cuanto más se regulariza más se convoca a las redes que trafican y explotan a seres humanos”. Y criticó los casos de España y de Italia, que sí llevaron a cabo legalizaciones masivas en los últimos años.
Mientras, miles de familias extranjeras hacen colas para solicitar su regularización ante el hueco legal abierto para quienes tengan hijos en la escuela.
Sarkozy remitió en junio una circular con los criterios para otorgar permisos de estancia. Entre ellos figura que uno de los padres resida en Francia desde ha ce al menos dos años, que algún hijo esté escolarizado desde al menos uno y que las familias hayan demostrado una verdadera voluntad de integración en la sociedad francesa, con el dominio del idioma y la ausencia de problemas con la Justicia.
Si los solicitantes no cumplen todos los requisitos serán invitados a abandonar Francia voluntariamente, con una pequeña ayuda económica, o serán obligados por las fuerzas de seguridad.
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