FRANCIA PIDE CREAR UN IMPUESTO MUNDIAL CONTRA LA POBREZA
El presidente Jacques Chirac dijo ayer que “ha llegado el momento” de que el mundo secunde el consejo de Francia y acepte un impuesto internacional para financiar el desarrollo en los países pobres.
Chirac, acompañado por el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, insistió en que el mundo pague una nueva carga fiscal con fines altruistas durante el encuentro que ministros de numerosos países mantienen en la capital francesa para analizar ese tributo, la lucha contra la pobreza y las enfermedades en el mundo el desarrollo.
“La solución reside en un nuevo mecanismo de financiación que ayude a movilizar una parte de los frutos de la globalización”, insistió Chirac, cuya idea ha sido respaldada por Brasil en los últimos cuatro años. “Ha llegado el momento de alcanzar una nueva fase”, sostuvo.
Los ministros y representantes de 95 países, más organismos internacionales y grupos no gubernamentales asisten a la Conferencia sobre la Solidaridad y la Globalización que estudia además la creación de un fondo internacional para comprar fármacos contra el sida en los países pobres.
Unos 79 países respaldaron la creación del impuesto internacional en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2005. Hasta el momento, Francia, Chile y Noruega adoptaron ese mecanismo. Brasil y la República Democrática del Congo lo harán en breve.
Gran Bretaña, por su parte, acordó dedicar una parte de los impuestos que cobra a los boletos aéreos para financian al mundo en desarrollo. Estados Unidos se opone a la idea.
“Estas propuestas eran consideradas no realistas hace poco. Eran incluso tabú entre algunas organizaciones internacionales”, indicó Chirac. “Hoy, son analizadas entre todos los grandes grupos multilaterales”.
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Lula Da Silva, recordó que “los que tienen hambre no pueden esperar y necesitan respuestas urgentes”.
En un texto leído por su canciller, Celso Amorim, el mandatario brasileño celebró que la comunidad internacional esté venciendo poco a poco “la inercia y el escepticismo” en su lucha contra la miseria.
“Nuestros esfuerzos comunes pueden llevarnos más allá de las buenas palabras e intenciones”, manifestó Lula.
Según el presidente brasileño, la lucha contra la pobreza en países en vías de desarrollo “pasa por la batalla contra enfermedades como el sida, la malaria o la tuberculosis”.
“En Brasil nos hemos comprometido a vencer una larga herencia de desigualdades e injusticias y a crear las condiciones para la inclusión social. No es una utopía. El éxito de los programas que pusimos en marcha nos hace creer que en el ámbito internacional se pueden conseguir progresos similares”, agregó.
El mandatario manifestó que Brasil está dispuesto a recibir una próxima reunión como la que se está celebrando en París para profundizar más en las propuestas y animar a otros países a que se unan a esta iniciativa.
Además, Lula reiteró que su gobierno se prepara a aprobar una tasa solidaria sobre los pasajes de avión y dijo que hasta entonces, el ejecutivo pretende liberar una cantidad de dinero idéntica a la que se espera recaudar con ese impuesto innovador.
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