FRANCIA SE MIDE CON SUIZA
Uno de los grandes vuelve al ruedo. Y nada mejor que un argentino para entender las sensaciones de un francés, minutos antes de comenzar el recorrido en Alemania 2006. Ganar el primer partido, superar la fase inicial y, de ahí en más, ir al mano a mano con la chapa del pasado. Francia, al igual que Argentina, no pasó de ronda en Corea-Japón 2002. Y eso que era el campeón defensor… Aún duele y pesa.
Todos apuestan a que será el dueño del Grupo G, pero ningún francés se atreve a entrar en el juego de pronósticos. Uno que se quemó con leche en ese sentido es el franco-argentino David Trezeguet. Ilusionado, pensó y sugirió un equipo bien ofensivo para garantizarse un lugar desde el arranque pero finalmente fue confirmado entre los suplentes por el técnico Raymond Domenech. Adelante, entonces, Thierry Henry y Franck Ribery, el joven jugador del Olympique de Marsella. Detrás de ellos, un peso pesado de verdad, Zinedine Zidane y sus últimos destellos en el fútbol grande.
El técnico se puso furioso porque dos diarios franceses filtraron la inclusión de Ribery luego de espiar el trabajo que se hizo a “puertas cerradas”. “Es triste y decepcionante esto de estar espiando las prácticas mientras nos preparamos para un partido sólo por tener una primicia. Habría entendido si hubieran espiado a los rivales, pero que nuestros medios nos lo hagan…”, se quejó.
Del otro lado, Suiza, que regresa tras dos mundiales de ausencia y que, además, se enfrentó a Francia en la eliminatoria: 0-0 y 1-1. Buenos antecedentes para una selección que supo llegar a cuartos de final en 1934, 1938 y 1954. Una de sus figuras es Philippe Senderos, compañero de Henry en el Arsenal inglés. “Esto es Francia-Suiza y no Senderos-Henry”, aclaró el defensor.
Este contenido no está abierto a comentarios

