Frigerio se consolida como un superministro con el manejo de un presupuesto millonario
Tiene a su cargo la ejecución de gran parte de las políticas que durante años tuvo De Vido, como la obra pública, clave para atraer adhesiones entre los gobernadores.
Abarcó tantas áreas que ahora resulta difícil encontrar una manera sintética de nombrar el ministerio que comanda. Rogelio Frigerio se consolida como un superministro en la nueva estructura oficial para una cartera que arrancó con 5000 millones de pesos de presupuesto total y ya sumó más de 70.000 millones entre Interior, Obras Públicas y Vivienda, todas las dependencias que concentró el funcionario desde que desembarcó en la Casa Rosada.
Junto a la dupla que conforma con Emilio Monzó, el presidente de la Cámara de Diputados, Frigerio tiene la difícil tarea de conseguir apoyos legislativos para Mauricio Macri a cambio de fondos frescos para los gobernadores, con quienes intenta aceitar una relación distinta de la que mantuvo estos años el kirchnerismo.
El Presidente le dio una consigna clara: revertir la desconfianza natural de los mandatarios peronistas para conseguir dos objetivos concretos en el Congreso, tarea para la que le quedan dos meses. El más urgente y con fuerte impacto político es el apoyo para la designación de los dos candidatos a jueces de la Corte Suprema, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, después del fracaso en la estrategia oficial de intentar nombrarlos por decreto. El segundo objetivo es la derogación de la ley cerrojo y la de pago soberano para poder negociar un acuerdo con los fondos buitre. Es el condicionamiento que el funcionario exhibe en las reuniones que hace en su despacho o en las recorridas por las provincias que emprendió desde que asumió. Sin ingreso de dólares por la traba de una falta de acuerdo, no habrá tampoco reparto federal.
El ambicioso plan de Frigerio incluye, además, un gigantesco programa de obras públicas por 120.000 millones de pesos para ejecutar en cuatro años, según fuentes del ministerio.
Nuevas áreas
Con despacho en la Casa Rosada, el funcionario terminó abarcando la mayor parte de la estructura que ostentó durante los últimos 12 años Julio De Vido. A pesar de que resignó la política de Transporte, que terminó en un ministerio aparte en manos de Guillermo Dietrich, Frigerio sumó áreas que antes estaban en la Anses o en Economía, como el plan Procrear, de créditos para la construcción de viviendas, y tendrá a su cargo el Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi). También fue a parar a su ministerio la gestión de AySA, y contará con una Subsecretaría de Asuntos Hídricos, que ejecutará las obras cloacales, fundamentales en la relación con los intendentes. Además, manejará el presupuesto de la Corporación Antiguo Puerto Madero, una sociedad anónima integrada en partes iguales por el Estado nacional y la ciudad de Buenos Aires.
El presupuesto heredado de la gestión anterior, algo más de 5000 millones de pesos, representa las partidas de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la gran caja histórica de Interior.
Reparto de cargos
En total, su cartera quedó repartida en seis secretarías: la de Interior, la de Asuntos Políticos y Fortalecimiento Institucional, la de Asuntos Municipales, la de Provincias, la de Obras Públicas y, por último, la de Vivienda y Hábitat. Tiene, a su vez, 13 subsecretarías. Su antecesor, Florencio Randazzo, había perdido los temas electorales, que volvieron a ser parte de la cartera de Interior. La única obra pública que quedó fuera de la estructura de Frigerio fueron los proyectos viales (que se llevó Transporte) y la construcción de escuelas (a cargode Educación).
Con cintura política para negociar reparto de fondos, se rodeó de peronistas, radicales y renovadores. En su equipo nombró a Domingo Amaya, histórico dirigente del PJ de Tucumán que se enfrentó en las últimas elecciones a Juan Manzur como vice de José Cano, en la Secretaría de Vivienda. La ex candidata a gobernadora del Chaco, la radical Aída Ayala, fue a la Secretaría de Municipio, y Adrián Pérez, ex massista, a Asuntos Políticos. Ese espacio sumó la Subsecretaría de Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, que dependía de Jefatura de Gabinete.
Su mano derecha es Alejandro Caldarelli, que ocupa la Secretaría de Provincias y dirigía la consultara Economía y Regiones, fundada por el propio Frigerio.
Deberá compartir poder con Sebastián García De Luca, secretario del Interior, en los hechos, el viceministro, hombre de Monzó, el primero que sonaba para ocupar Interior hasta que Macri lo necesitó para domar al Congreso. Los tres acompañan a Frigerio en las reuniones y en los viajes que emprendió por el interior, donde endulzan los oídos de los gobernadores con un presupuesto millonario.
Fuente: La Nación
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