FRIGORÍFICOS ADVIERTEN QUE FRENARÁN LA FAENA EN PLANTAS EXPORTADORAS
Los principales frigoríficos exportadores advirtieron que a partir del martes próximo comenzarían a paralizarse las actividades de faena en las plantas orientadas exclusivamente a atender el mercado externo, a raíz de la decisión del gobierno de suspender por 180 días las colocaciones externas de carne vacuna.
Así lo anunciaron anoche empresarios que conforman el consorcio ABC, quienes de todos modos señalaron que presentaron una contrapropuesta al Ministerio de Economía para “aflojar la tensión”, la cual incluye la posibilidad de que, además de los cortes Hilton, el gobierno habilite la exportación de cortes de alta gama que también tienen como destino la Unión Europea y están por fuera del cupo.
Así lo aseguró ayer José Mattievich, titular del grupo frigorífico que lleva su nombre y que posee en Santa Fe siete plantas industriales, tres de las cuales son netamente exportadoras. “Si nos permiten exportar los cortes finos, quedaría en el mercado interno el resto y eso ayudaría a bajar el precio y evitaría que se paralicen totalmente los frigoríficos”, explicó Mattievich para quien la única salida para que los valores de la carne bajen en la plaza doméstica pasa por “la eliminación de la resolución” que dispone un peso mínimo de faena de 280 kilos.
“Esto distorsionó todo y produjo una escalada de precios”, argumentó el empresario porque “desalienta al productor a engordar en feedlot, que es el animal que hoy demanda el mercado interno, mientras que en el exterior se colocan los novillos pesados”.
Aunque hasta anoche aún la medida no se había publicado en el Boletín Oficial, mantenía en vilo a todo el sector por los alcances que podría tener tanto a nivel empresario como laboral. Como muestra, de la industria exportadora nucleada en ABC dependen alrededor de 30 mil personas, entre empleados directos y su núcleo familiar.
En la región del Gran Rosario, un eventual parate de los frigoríficos exportadores afectaría directamente a unos 2.500 trabajadores. Así lo confirmó ayer José Fantini, del Sindicato de la Carne de Rosario. El dirigente señaló que la industria le manifestó claramente que “si sale el decreto oficial tal como lo planteó la ministra (Felisa) Miceli, no pueden funcionar”.
De todos modos, el convenio de los trabajadores de la carne tiene una cláusula de garantía horaria que establece 70 horas por quincena con montos que van de los 4,5 a los 6 pesos de acuerdo a las categorías.
Por otra parte, el dirigente rosarino desestimó la posibilidad de que la actividad que ahora desempeñan las industria de cara al mercado externo pueda reemplazarse por otra para abastecer a la plaza doméstica. “Los frigoríficos exportadores están preparados para eso, no pueden competir con los que trabajan para consumo interno”, dijo Fantini.
A la hora de cuantificar las pérdidas desde el punto de vista económico, la Sociedad Rural Argentina (SRA) advirtió que “se perderían mercados por 585 millones de dólares, 280 mil toneladas y miles de empleos”. También que “quedarán comprometidas” las ventas destinadas a países como Rusia, Israel, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Argelia, España y Ucrania, dijo la entidad y consideró que la interrupción de estos envíos provocará que “algunos de estos mercados sean irrecuperables” y otros “demandará como mínimo un año y medio” recuperarlos.
Aunque todos los sectores están haciendo sus predicciones sobre el futuro inmediato, algunos prefirieron tener la resolución en mano para opinar. El secretario de Agricultura de Santa Fe, Daniel Costamagna, se excusó de opinar y aseguró que “el tema es tan importante, tan grave, que realmente merece una lectura a fondo para emitir una opinión que sea coherente”.
La decisión de suspender las exportaciones de carnes por 180 días -excepto para la cuota Hilton y los acuerdos entre Estados- y la suba de 10% en las retenciones a las exportaciones de carnes con hueso y termoprocesadas, tomó de sorpresa a la industria frigorífica provincial. El presidente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe, Antonio D’Angelo aseguró que “se hablaban de algunas medidas para frenar el aumento de la hacienda en pie, pero nunca de esta magnitud”, dijo el dirigente.
Aunque consideró apresurado aventurar un análisis, indicó que de cualquier modo “el impacto va a ser muy grande en el sector”. Además, precisó que conocer los detalles finos de la medida no es una cuestión menor, ya que una cosa es que el gobierno permita exportar lo que ya está stockeado en los frigoríficos y otra es la prohibición de faenar para exportar. En el último caso, “la situación sería distinta porque las plantas destinadas a consumo seguirían con el actual nivel y las exportadoras verían disminuida su actividad”, dijo D’Angelo.
La medida traspasó las fronteras. Ayer en el pabellón argentino de promoción de carne vacuna montado en la feria alimentaria que se realiza en España, los compradores europeos plantearon sus dudas sobre si la decisión alcanzará a los cortes de alta gama, ya que la Hilton -exceptuada de la medida- representa sólo 28 mil toneladas de las 41.500 que la Argentina envió a la Unión Europea en 2005.
El representante de Food Procurement Services Iberica, Jorge Dolegowski -quien además es representante de Paladini en España- consideró que “en una situación de inflación como vive la Argentina, lo que hay que hacer es fomentar la producción y apoyar el desarrollo de la industria y no tomar medidas de corto plazo”.
“No se entiende la suspensión de exportaciones, porque una parte importante de lo que Europa importa es carne industrial que no se consume en la Argentina”, agregó el empresario.
Una puerta abierta
Tras el rechazo generalizado que provocó en los productores la decisión, el titular del bloque oficialista de Diputados, Agustín Rossi, dejó entrever ayer que si los precios de la carne comienzan a bajar para el consumidor final, “podría llegar a flexibilizarse” la disposición anunciada anoche por el gobierno.
El legislador indicó que si las auditorías que se realizarán sobre el comportamiento de los precios demuestra que los valores comienzan a ser “razonables”, entonces la suspensión podría reducirse.
Por su parte, directivos del Mercado de Liniers hoy expresaron “preocupación y cierto temor” respecto de que los ganaderos opten por reducir o no enviar hacienda al ente concentrador, así como que decidan vender sólo en remates directos y subastas feria.
En rigor, la plaza ganadera operó ayer con una oferta reducida de vacunos: ingresaron sólo 111 cabezas que se comercializaron en baja a nivel promedio.
En cambio, dirigentes comerciales y representantes de consumidores apoyaron la decisión oficial. Tal el caso de el titular de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) Osvaldo Cornide, quien consideró que “el gobierno tiene las atribuciones y la obligación de tomar todas las medidas que consideren necesarias para garantizar el abastecimiento de carne para el mercado interno”.
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