FUE DECLARADO EL ESTADO DE EMERGENCIA SANITARIA
La medida fue adoptada teniendo en cuenta la renuncia de la totalidad
de los médicos que revistan en el Servicio de Cuidados Intensivos
Pediátricos de dicho establecimiento y que habiendo transcurrido el
plazo legal de permanencia en sus respectivos cargos luego de las
renuncias, no se ha podido arribar a solución alguna resultando
impostergable la aceptación de las mismas.
Tras estimarse a la situación planteada como de extrema gravedad en
orden a la prioridad del citado Hospital se aludió a la escasa cantidad
de profesionales en la disciplina, lo que agrava la situación
obligando a producir una amplia convocatoria de profesionales de dicha
disciplina de los sectores público y privado en todo el territorio
provincial, incluidos quienes solicitaron la desvinculación.
En ese marco, el Ministerio de Salud Provincial destacó la decisión de
no avanzar con ninguna acción que pueda poner en riesgo la atención de
los niños debido a la actitud de dureza y hostilidad de los profesionales de la Unidad de Cuidados Intensivos frente a la aceptación de sus renuncias, constatada en el momento en el que los nuevos médicos se hicieron presentes en el Hospital de Niños.
Por ello y a los efectos de dar tranquilidad a los padres a los que la
cartera sanitaria dio garantías de atención, se generó el Decreto declarando el estado de emergencia sanitaria en todo el territorio provincial, por un máximo de 90 dias prorrogables,que permite al Ministerio de Salud convocar a Profesionales especialistas del ámbito tanto público como privado para la continuidad del servicio.
UNA HISTORIA LLENA DE FRICCIONES Y TELÉFONOS DESCOMPUESTOS
Como se recordará, el 23 de agosto pasado, los médicos de la UTIP presentaron masivamente la dimisión a sus cargos, en un puesto sensible dentro de la estructura del nosocomio, ya que es una especialidad a la que muy pocos médicos llegan.
La propia Defensoría del Pueblo tomó intervención a mediados de julio, pero poco pudo hacer para establecer puntos de encuentro. La postura más dura la planteó Ratti, que inmediatamente buscó cerrar el conflicto por la vía más rápida: la aceptación de las renuncias y el llamado a concurso para cubrir las vacantes, cosa que finalmente ocurrió.
En ese sentido, en declaraciones a “El Ombligo del Día” que se emite por LT10, el funcionario dio por cerrado el caso y denunció que hubo “prácticas lindantes con lo mafioso” para que otros médicos no aceptaran los cargos. “No va a quedar ninguno de los que renunciaron” acotó el funcionario.
Además acusó a los médicos renunciantes de tener reacciones maquiavélicas y dijo que era imposible acceder a sus actitudes “irracionales. La tarea está cumplida. Que hagan lo que quieran. Ya renunciaron” afirmó.
“Si cree que tuvimos prácticas mafiosas y el tiene las pruebas que lo denuncie penalmente porque es su obligación”, desafió el -hasta el sábado- Jefe de la División de Cuidados Intensivos del Hospital, Dr. Tomassone.
Otra fue la posición del Subsecretario de Salud, Guillermo Kerz, que hasta último momento buscó preservar a los profesionales en la División de cuidados intensivos y negó la posibilidad deslizada que daba cuenta de un posible traslado temporal de la terapia a otras localidades, como Rosario o Paraná. “No es ésa la solución del Gobierno, pero no puedo adelantarme, la respuesta la daremos el viernes y no puedo adelantar nada”, dijo.
“La función del Estado es garantizar el derecho de la salud, y lo hicimos”, destacó el funcionario en el mediodía de hoy. Además, aseguró que “desde el Ministerio de Salud se intentó encontrar una solución, no fue fácil, pero ha llegado”.
Más adelante, el funcionario de la cartera sanitaria informó que en el día de hoy se han aceptado las renuncias de los médicos, y recordó que en ningún momento se los obligó a presentar la renuncia. “Manifestamos que no lo hagan, pero se hizo igual”, dijo.
Por otro lado, al ser consultado por el origen de los médicos que inician sus actividades en el día de mañana, Kerz señaló que “son de diferentes puntos de la provincia de Santa Fe y del país y cuentan con la más alta calidad y profesionalidad médica”.
Sobre el conflicto gremial, dijo que “fue un conflicto que ha tenido puntos de tensión muy grandes porque se trató de un servicio público con un área programática importante que se agravó teniendo en cuenta que se trataba de la atención de chicos. Es la primera vez en 18 años en la salud pública se testigo de una renuncia masiva, como la de ahora”, enfatizó.
Tomassone, le dijo a LT10 que la idea es “que el hospital haga lo que tiene que hacer. Y para eso se necesitan camas, pero también el recurso humano adecuado. Yo no conozco que haya un equipo que pueda reemplazar, a 72 horas, a un grupo de 17 personas. Esto no es abrir un consultorio y atender a los niños, sino entender los cientos de aparatos que tenemos y las complicaciones de los niños que tenemos internados, en algunos casos desde hace nueve meses”, definió.
En diálogo con “El Ombligo del Día” expresó que “la responsabilidad es del Estado. No es que nosotros mañana abandonamos la guardia porque sí; hace 30 días que presentamos la renuncia y el Estado no se acercó, en estos 30 días, ni buscó otra forma de trabajar”.
Esta mañana, reiteró que “no llegó ninguna comunicación oficial ni diálogo alguno, por lo que “nosotros cumpliremos la guardia hasta las 8 de la mañana de mañana y la pasaremos a quien defina el Director del Hospital”.
“Si no hay nadie asignado, se hará cargo el médico full time que hay en el hospital. Nosotros sólo esperamos que la idoneidad y el respeto por las normas se cumpla”, finalizó.
LOS MEDIADORES
El Dr. Miguel Buzzi, médico pediatra y cirujano infantil, confirmó que un grupo de profesionales del Hospital de Niños –entre los cuales él se encuentra- se reunió para conformar un conjunto de mediadores que intervenga entre el Directorio del nosocomio y los terapistas.
Según indicó, nadie sabe cuál es la situación al día de hoy pero estiman que para el sábado estará resuelta. “Sabemos que la gente de terapia no tuvo ningún tipo de contacto con los Directores y a nosotros esto nos preocupa desde el punto de vista quirúrgico”, afirmó.
Asimismo aseveró que la intensión del conjunto que integra es “demostrar el apoyo al grupo de terapia y la necesidad de que se encuentre un canal de diálogo para que esto se solucione”.
Si bien reconoció que en el conflicto “deben ceder las dos partes”, remarcó que lo que se debe ponderar es “la salud de los chicos”.
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