FUE PRESENTADO UN NUEVO PROYECTO PARA LA OBRA DE SAN MARTÍN SUR
La Municipalidad santafesina insistirá con su proyecto de remodelar las cuatro cuadras de calle San Martín, ubicadas entre las intersecciones de General López y Juan de Garay. Pero esta vez será con acuerdo de los vecinos. Al menos, así lo espera el secretario de Obras Públicas Edgardo Ragalli, quien anticipó algunos detalles de la propuesta que terminó de elaborar Estudios y Proyectos y en días será presentada a los frentistas.
La obra tuvo un primer intento fallido a comienzos del año pasado cuando un grupo de vecinos reclamó por el costo de la obra, que debía ser prorrateado entre los frentistas a través del sistema de contribución de mejoras. A ese efecto se abrió un registro de oposición, que sumó varias decenas de firmas, fundamentadas, más que en la obra en sí, en los costos y en la metodología para poner en marcha el mencionado registro.
Sin la adhesión necesaria, todo quedó en suspenso. Encuentros posteriores entre vecinos y funcionarios lograron amenizar aspiraciones y posibilidades, y terminaron en este nuevo proyecto, cuyo presupuesto se estima en 1.350.000 pesos, que recibirá un “importante aporte” de la Municipalidad para bajar los costos y del que aún se evalúa cómo se prorrateará el resto.
Jerarquizar el área histórica
El objetivo es embellecer los 400 metros que discurren entre Juan de Garay y General López. La terminología exacta indica que “se trata de la recreación de un canal de tránsito donde el peatón tendrá preponderancia por sobre los automóviles, que conectará el área fundacional e institucional de la ciudad con el centro comercial y la peatonal San Martín, formando parte -además- del circuito religioso”.
“Ésta tiene por objeto crear un marco propicio para la tarea de restauración y preservación de una zona de alto valor patrimonial que hoy se encuentra desjerarquizada”, apunta la descripción.
Prioridad para el peatón
En definitiva, las veredas serán ensanchadas en un metro de cada lado, de manera de dejar una calzada libre de cinco metros que admitirá un tránsito “tranquilo”, sin llegar a ser peatonal. No está previsto colocar bancos: “los vecinos prefieren que sea una zona de tránsito y no de estadía”, explicó Ragalli. Pero sí se colocarán cestos para residuos con diseño similar a los que se instalarán en los bulevares, y se reemplazará la iluminación.
A mitad de cuadra las veredas tendrán un ensanche adicional, con forestación -de especies de pequeño tamaño- para mejorar el aspecto de la zona. Las veredas van a ser de losetas; quedó descartada la idea del hormigón de colores para evitar que posteriores conexiones domiciliarias y edificios -con su consecuente rotura de material- afecten la estética.
El mismo estilo van a tener los cruces de calles, con un nivel similar entre veredas para facilitar el cruce de peatones.
Por último se ejecutarán cordones cunetas y badenes de hormigón pétreo, para facilitar el escurrimiento del agua de lluvia, y se adecuarán los desagües pluviales domiciliarios a las nuevas dimensiones de las veredas.
Subterráneo
Por debajo de la calzada se materializará un ducto para la instalación de cableado y cañerías de las empresas de servicios que operan en la ciudad. Así figura en el anteproyecto. El tema ya fue conversado con las respectivas empresas y, con esa medida, se pretende dejar libre la visual en el remodelado tramo histórico de la ciudad.
Asegurar el mantenimiento
Cuando comenzaron a trascender los detalles de la obra de remodelación del Paseo San Martín Sur, particularmente los costos y las características del mobiliario urbano que se colocaría a lo largo de esos 400 metros, un grupo de vecinos hizo públicas sus objeciones. La cuestión quedó plasmada luego en el registro de oposición abierto por el municipio.
Rubén Levy fue uno de los vecinos que motorizó reuniones entre sus pares y funcionarios municipales para hacerles conocer tales objeciones. Consultado sobre la posibilidad de que la propuesta finalmente se concrete, esta vez mediante un proyecto consensuado, se mostró satisfecho y predispuesto al diálogo, y evaluó como fundamental que se debata el mantenimiento posterior de la obra.
La ordenanza 11.140, aprobada a fines de 2004 por el Concejo municipal y promulgada luego por el Ejecutivo, es la que dio el marco para la realización del paseo San Martín Sur.
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