FUE UN JUSTO REPARTO ENTRE EL OPORTUNISMO Y LA INEFICACIA
Las realidades diarias coincidieron con el desarrollo de los 90 minutos, pero no se volcaron en el resultado. Suele pasar en este juego de la pelota. Y pasó anoche. Por eso Vélez, el que venía invicto y sonriendo, el que fue superior aunque lejos de arrasar o de brillar, terminó mirando el empate con frustración. Por eso Chacarita, el de la montaña de preocupaciones, el que llegó muy poco y acertó mucho, le encontró a la igualdad un sabor opuesto. Suele pasar.
Era una buena oportunidad para que Vélez reforzara su arranque exitoso en el campeonato local, considerando que enfrente estaba un Chacarita agobiado por los números negativos, por los siete partidos sin ganar, por el único punto atrapado en este torneo, por las cinco unidades de distancia con Nueva Chicago y la zona de descenso directo, por…
Todo parecía darse como la lógica indicaba. Vélez salió a llevárselo por delante a Chacarita. No le dio respiro. Y a los 11 minutos ya estaba ganando gracias a un tiro libre delicioso de Rolando Zárate, como para ratificar su gran momento.
Vélez manejaba todo a su antojo. Sin embargo, de repente, un error de Sebastián Peratta, le dio la posibilidad a los de Garisto de conseguir una igualdad impensada. Mucho menos justificada. De Souza despejó a medias. Mignini la metió al área. El uruguayo habilitó a todo el mundo y Graf aprovechó la pifia del arquero para definir con un toque suave.
Vélez siguió haciendo y deshaciendo. Y dentro de ese contexto perdió más de lo que ganó. Porque creó una situación tras otra. Cinco fueron las que hilvanó en los 20 últimos minutos en esa primera parte. Un cabezazo y un mano a mano de Valdemarín. Un frentazo de Zárate a las ma nos de Leonardo Fernández. Un cabezazo de Pellegrino que Unyicio sacó en la línea. Y la última la despilfarró Jonás Gutiérrez.
Estaba más que claro: el equipo de Ischia merecía algo mas. Pero… Otro error compartido entre De Souza (hizo una falta infantil) y Peratta (el pique de la pelota le jugó una mala pasada), inesperadamente, le dio la chance a Chacarita de encontrarse arriba en el marcador. El agradecido, esta vez, fue el derechazo de Precone.
Además del oportunismo para sacar provecho de los errores ajenos, en Chaca se destacó algo de Roberto Pompei y bastante del Burrito Rivero. En Vélez, el punto más alto estuvo en Batalla, generador de casi todas las jugadas de riesgo del local. Quizá, le haya faltado un socio por las bandas: Gutiérrez por derecha y Bravo por izquierda no pudieron —o no supieron— asociarse y desbordar.
El inicio del segundo tiempo fue una continuación del primero. Vélez atacando. Chacarita haciendo lo que podía… Y parece que con el que no se puede es con el Roly Zárate. A los 6 minutos se elevó más que Precone y de cabeza mandó a la red el centro de Buján. Gol. Empate. Y Vélez fue por más. Pero no le alcanzó. Ni siquiera se le dio el tiro del final: tiro libre de Peratta al mejor estilo Chilavert que rechazó Fernández. Entonces, Vélez, ya enceguecido, no pudo quebrar la resistencia de Chacarita que, a esa altura, veía el reparto de puntos como un negoción. Y así los de Liniers dejaron dos puntos en el camino. De esos que se lamentan. Y mucho…
Este contenido no está abierto a comentarios

