FUERON SUSPENDIDOS ONCE CONSIGNATARIOS DE LINIERS
En medio de la tensión existente en el Mercado de Liniers por las investigaciones del Gobierno para averiguar si el tradicional mercado de hacienda funciona con prácticas poco transparentes, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) suspendió anoche a once firmas consignatarias de ganado por mantener deudas con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El anuncio se conoció pocas horas después de que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia había ordenado al concesionario del Mercado de Liniers que suspendiese por dos meses las ventas “de oído”, por la presunción de que facilitan maniobras especulativas con el precio de la hacienda.
La medida, que fue anunciada a la prensa mediante un comunicado del Ministerio de Economía, tomó de sorpresa a la firmas involucradas, que aseguraron no haber sido notificadas aún y no conocer los detalles ni el origen de la deuda reclamada por el organismo. Las consignatarias, que de recibir pasado mañana la notificación no podrán operar en el mercado hasta tanto regularicen su situación, son Martín Lalor, Colombo y Magliano, Madelan, Harrington y Lafuente, A. J. Mendizábal, Alzaga Unzué, Jorge Aguirre Urreta, Diego M. F. Pereyra Yraola, Lalor, Mariano Miguens e Iván L. O´Farrell.
Consultado por LA NACION, Jorge Aguirre Urreta, presidente de Centro de Consignatarios de Productos de País (CCPP), definió la sanción aplicada por la Oncca como “un método coercitivo, con el que se busca desprestigiar a empresas que tienen más de 50 años de actividad en el mercado”.
Una fuente de la Oncca negó que la sanción responda a una presión por parte del Gobierno. “No es una vendetta. Si regularizan su situación podrán volver a operar automáticamente. Además, en otras oportunidades hemos suspendido a matarifes y frigoríficos por estas mismas causas”, agregó.
Ignacio Gómez Alzaga, de la consignataria Alzaga Unzué, negó que la firma tuviera una deuda con el fisco. “Alzaga Unzué está reinscripta en la Oncca, con constancia presentada de situación impositiva al día, en octubre. Y hasta el momento no recibimos ninguna notificación de la AFIP o la Dirección General Impositiva (DGI) de adeudar algo. Es muy raro se que comuniquen una decisión así a la prensa, un viernes, sin avisar antes a los interesados”, dijo.
“Si fuera una cuestión meramente burocrática, la Oncca no se tomaría la molestia de notificar a los medios y a la Secretaría de Agricultura. Acá hubo una infiltración de datos o mala intención”, afirmó Gómez Alzaga, para después agregar que en esa firma esperarán a recibir la justificación de la suspensión, para hacer una queja o iniciar una acción legal si se comprobara que el reclamo era infundado.
Iván O´Farrell, de la firma que lleva su nombre y que está radicada en la provincia del Chaco, dijo que estaba muy sorprendido y no tenía la más remota idea de dónde había surgido la sanción.
“Me enteré viendo televisión que había consignatarios suspendidos y enseguida me llamaron del Centro de Consignatarios para confirmarme que figuraba en una lista elaborada por la Oncca, por supuestas deudas con la AFIP”, manifestó O´Farrell.
Luego el empresario comentó que iba a esperar a que le llegue la explicación del porqué de la suspensión para saber qué acción decidir, ya que, según afirmó, su empresa no tiene deudas y cree que la medida puede ser fruto de un error en la información o en el cruzamiento de datos en el organismo fiscalizador.
“Estoy tranquilo”, finalizó O´Farrell, que opera en Liniers desde 1988, y comercializa por el 1% de su ganado por esa plaza.
La suspensión cayó como un baldazo de agua fría en las empresas involucradas, entre las que se encuentran las consignatarias más grandes. Un allegado a las casas incluidas en la medida comentó que muchos de los propietarios se enteraron de la sanción por la prensa y que afirmaban que desconocían el origen de las deudas reclamadas. “Fueron sorprendidos en su buena fe. Los consignatarios suspendidos son grandes contribuyentes, por lo que si tienen una deuda pueden embargarles las cuentas. Además, como son agentes de retención deben ser cuidadosos, porque cualquier falta implica un delito más grave que el de un contribuyente común”, dijo la fuente.
Horas antes, el Mercado de Liniers había sido informado de una resolución de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia que suspende por 60 días “las ventas al oído”, modalidad habitual entre compradores y pequeños consignatarios que acuerdan el precio directamente y que representan un 40% de la operatoria.
La medida se adoptó en el contexto de la investigación ordenada por el Ministerio de Economía por presunta violación de la ley de defensa de la competencia, al sospechar que mediante esas ventas se encubren maniobras para fijar artificialmente los precios.
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