FUERTE COMPETENCIA PARA LANZAR A LA VENTA UNA INSULINA QUE SE INHALA
Un puñado de laboratorios farmacéuticos corren una carrera contra el tiempo: todos ambicionan ser los primeros en lanzar al mercado mundial una insulina que en vez de inyectable sea para inhalar.
El producto revolucionaría los tratamientos de la diabetes, ya que se considera que muchos pacientes empiezan a aplicarse insulina tardíamente por simple aversión a los pinchazos. Esta demora muchas veces resulta letal: el enfermo termina sufriendo ceguera, deficiencia renal, enfermedades cardiovasculares y amputaciones.
Actualmente hay en marcha nueve proyectos diferentes de insulina inhalantes. Por lo que se vio en estos días aquí en el congreso anual de la Sociedad Americana de Diabetes, ningún laboratorio estará en condiciones de lanzar al mercado su insulina antes de fines de 2006.
Hay un dicho que dice “si no puedes vencerlos, únete a ellos”. Quizá a eso se deba que para el desarrollo de este nuevo fármaco varios laboratorios se asociaron. Es el caso de los laboratorios Pfizer y Sanofi Aventis, Aradigm y Novo Nordisk, y de Alkermes y Eli Lilly. Las alianzas parecen haber dado buenos resultados. Es que estos laboratorios aparecen ahora en la punta de la competencia de las insulinas que se inhalan. Los tres productos que elaboraron estos laboratorios ya se encuentran en la etapa de ensayos de fase tres, los últimos que se hacen antes de lanzar un medicamento a la venta. El resto de las compañías farmacéuticas aún se encuentran realizando ensayos de fases uno y dos.
La insulina para inhalar vendrá en artefactos similares a los que utilizan los asmáticos. Para medicarse, los enfermos de diabetes solo deberán apretar una, dos o tres veces el aparatito y aspirar. Esta nueva forma de aplicación no significaría el fin de las jeringas. El beneficio para los diabéticos sería que en vez de inyectarse 4 o 5 inyecciones por día, sólo deberían darse una única inyección de una insulina de acción prolongada. El resto del día, principalmente antes de las comidas, podrían tomar la inhalante.
El interés que despierta esta insulina es tal que los laboratorios Pfizer y Sanofi Aventis hasta se atrevieron a organizar un simposio sobre inhalantes a las 5.30 de la mañana de ayer. A esa hora, en la sala del hotel Marriott de San Diego donde se llevó a cabo el encuentro ya había más de 500 médicos desesperados por encontrar una buena ubicación.
Según se informó en el encuentro, los ensayos clínicos demostraron la eficacia de esta insulina para inhalar, que se comercializará con el nombre de Exubera. Este nuevo medicamento también está siendo testeado en diabéticos de la Argentina.
En los pacientes que padecen de diabetes tipo, 1 la insulina inhalante logró un control de la glucemia (nivel de azúcar en sangre) similar a la que se consigue con las inyecciones. En los diabéticos tipo 2, los resultados aún fueron mejores.
Tras seis meses de seguimiento, se determinó que a los pacientes tratados con esta nueva insulina les había descendido más de lo esperado su nivel de hemoglobina glicosilada (A1C). La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda que el A1C sea inferior al 7 por ciento.
El 46,9 por ciento de los pacientes tratados con insulina inhalante alcanzaron un índice menor al valor aconsejado por la ADA. En cambio, sólo el 31,7 por ciento de los pacientes a los que se trató (en el marco del ensayo) con insulina inyectable alcanzaron un A1C menor a 7.
El desarrollo de una inhalante se considera importante porque por lo general los pacientes que sufren de diabetes tipo 2 empiezan a aplicarse insulina cuando ya es demasiado tarde. “Esto puede atribuirse a la resistencia que tienen los pacientes a inyectarse”, explicó Richard Bergenstal, director del Centro Internacional de Diabetes.
Otro resultado favorable que arrojaron los estudios fue que la insulina inhalante era absorbida de manera más rápida por los pacientes que la inyectable. Así, el enfermo podría correr menos peligro de padecer una hipoglucemia.
Oficialmente hasta ahora solo se difundió que la nueva insulina tendría un único efecto secundario: a algunos pacientes les provoca tos, de leve a moderada.
En San Diego, ayer también se conocieron los resultados de los ensayos que están llevando a cabo con estas insulinas otras compañías. Los laboratorios Eli Lilly y Alkermes anunciaron que en los pacientes que sufren de diabetes tipo 1 en los que se probó el nuevo fármaco se lograron niveles de control similares a los que se obtienen con las insulinas inyectables.
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