FUERTE INGRESO DE CAPITALES AL PAÍS
Antes de que el Gobierno impusiera más controles de capitales especulativos, durante el primer trimestre del año, cuando se desarrolló el canje de la deuda en default, se registró un ingreso neto de capitales que no sólo confirma la tendencia iniciada a mediados del año pasado, si no que la fortalece. Si en el balance de pagos, que difundió ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), se suman las cuentas del sector privado no financiero y de errores y omisiones netos, se concluye que en el primer trimestre entraron US$ 1.320 millones, frente a la salida de 153 millones del mismo período del año anterior.
El sector privado no financiero pasó de una fuga de 478 millones en el primer trimestre de 2004 a una llegada de 1.007 millones en los primeros tres meses de este año. Esa cifra no está lejos del ingreso promedio de capitales del período 1992-1999, de 1195 millones por trimestre.
El economista Miguel Angel Broda diferenció entre ambas de décadas. “En los 90 había más préstamos de afuera [para las empresas] y hoy nos cuesta mucho endeudarnos en el exterior, pero en aquellos tiempos se iban 1.500 millones por año”, apuntó.
“Algo de lo que entra puede ser inversión directa, pero la mayoría es especulativa”, según Ricardo Fuente, socio de Ecolatina. La inversión extranjera directa cayó el 42,3%, a 795 millones, porque las multinacionales pagaron 430 millones de deuda con sus casas matrices, dijo.
Broda adjudicó el ingreso de fondos a la expectativa de los inversores de que el peso se aprecie, a la normalización financiera y a las bajas tasas de interés que se ofrecen en el mundo. En cambio, Débora Giorgi, socia de la consultora Alpha, lo atribuyó al “fuerte crecimiento con cuentas macroeconómicas ordenadas, que es la clave para atraer inversión”.
El balance de pagos del primer trimestre muestra un superávit de 543 millones de la cuenta capital y financiera -frente a 56 millones del mismo período de 2004- y un déficit de 5 millones de la cuenta corriente -frente a los 503 millones de hace un año-. En los últimos años, el Gobierno exhibía superávit gemelos, el fiscal y el de cuenta corriente, en contraposición con los de Estados Unidos. “Es un fenómeno transitorio”, declaró el presidente del Banco Central, Martín Redrado, a LA NACIÓN. “La Argentina tendrá superávit de cuenta corriente en todo el año. Déficit de cuenta corriente implica ingreso de capitales, y esto no nos preocupa porque significa mayor confianza”, agregó.
El rojo de cuenta corriente se explica por una distorsión estadística. Se contabilizan como salida los pagos devengados de la deuda en default, que en realidad no se hicieron. “Hoy sabemos que se reestructuró la deuda con intereses sustancialmente menores, así que la cuenta de rentas cambiará en el segundo trimestre”, pronosticó Broda.
Giorgi predijo un superávit de cuenta corriente de 2651 millones en 2005. No obstante, desmejoró en un año por el menor superávit comercial (2..713 millones, -7,5%), el mayor giro de remesas al exterior de las multinacionales (844 millones, +95,3%) y las menores pérdidas de la banca extranjera (50 millones, -66,6%). La cuenta capital y financiera repuntó porque el ahorro de argentinos en el exterior y bajo el colchón creció sólo 0,8%, a 107.367 millones, y el ingreso de fondos compensó los pagos netos a organismos internacionales por 1.099 millones y el incremento de los pagos de deuda del sistema financiero (709 millones, +13,8%). El sector privado no financiero redujo su deuda externa en 1.578 millones y la banca, en 1.778 millones.
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