FUERTE OPERATIVO EN LA MATANZA ANTE OTRA MARCHA POR EL CASO LUCENA
La medida se concreta en el marco de una nueva marcha frente a la Fiscalía, de la que participan un pequeño grupo de piqueteros del Polo Obrero. El fiscal aceptó que ingresaran sólo 12 personas “sin pancartas, ni carteles políticos”.
Antes de ingresar, Roberto Lucena insistió en que los autores del asesinato de su hijo son policías. Después de mostrar una foto del cadáver del joven, donde se ven tres pequeñas manchas en las manos, sostuvo que “esos tres puntos no los hace una patota, en todo caso una patota policial”.
La sede judicial fue totalmente vallada y decenas de policías de la brigada de Infantería rodeaban el edificio ante la presencia de los manifestantes, entre ellos militantes de organizaciones piqueteras como el Polo Obrero.
Si bien la familia de Lucena acusa a la Policía de haber matado a Diego, la principal hipótesis del fiscal Gustavo Banco es la de una pelea entre patotas.
Diego Lucena fue asesinado en Isidro Casanova la madrugada del 20 de junio. Su cuerpo fue encontrado a unos 200 metros de la disco “Invasión Tropical”. De acuerdo a los testimonios que recibió el fiscal, el joven se peleó con una patota adentro del local y los custodios echaron a los dos grupos. La disputa continuó afuera y Diego resultó muerto. Por el caso hay cuatro detenidos.
Durante la última marcha hubo serios incidentes. Los manifestantes atacaron con piedras la Fiscalía, pero las fuerzas de seguridad impidieron que ingresaran masivamente al lugar.
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