FUERTE RECHAZO DE LOS ITALIANOS A LAS REFORMAS EN LA CONSTITUCIÓN
Los italianos rechazaron rotundamente a través de un referéndum una propuesta de hacerle amplios cambios a la constitución, según lo indica el recuento de votos efectuados en dos tercios de los colegios electorales hasta el momento. Un 61.6 % rechazó los cambios y un 38,4 % los aprobó.
La participación popular durante el domingo y el lunes fue de un 53,6%, anunció el ministerio del Interior. Con respecto a los logrados en otros, como una consulta sobre una reforma constitucional, en 2001, que sólo contó con un 34,1% de participación.
Las reglas del ejercicio electoral no establecieron una participación mínima para la aprobación de la reforma. Los críticos de la reforma, entre ellos el primer ministro Romano Prodi y muchos expertos constitucionalistas, argumentan que la propuesta es un intento descuidado y confuso que daría demasiado poder el titular del poder ejecutivo.
Los promotores consideran en cambio que la reforma modernizaría a un sistema político plagado por la burocracia y la inestabilidad. La reforma, concebida en el anterior gobierno del conservador Silvio Berlusconi, fortalecería las atribuciones del primer ministro, transferiría facultades del gobierno central a las regiones del país y reduciría el número de legisladores.
El referéndum fue visto como una prueba de la popularidad de Prodi dos meses después de que ganó las elecciones por escaso margen. El conteo de los sufragios comenzó al cierre de las mesas de votación a las 3 de la tarde, sólo dos horas antes del comienzo del decisivo partido entre Italia y Australia en la Copa Mundial.
“Este voto reforzó al gobierno”, se congratuló el ministro de Defensa, Arturo Parisi, hombre cercano al primer ministro, Romano Prodi.
La coincidencia llevó al Ministerio del Interior a pedir a las autoridades en un comunicado que “eviten toda interferencia por la ciertamente comprensible aspiración de los escrutadores de votos de seguir el partido y apoyar al conjunto nacional”.
El referéndum sólo pedía un voto, a favor o en contra, de la reforma, a pesar de que alteraría más de 50 de los 139 artículos constitucionales, que representaban el mayor cambio a la constitución desde que fue promulgada en 1948.
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