FUERTES ACUSACIONES EN EL FINAL DE LA CAMPAÑA EN CATAMARCA
Con esta ciudad custodiada por varios centenares de gendarmes, y luego de una jornada de violencia verbal con origen en las sedes de las principales fuerzas políticas de la provincia, los candidatos a gobernador por el peronismo, Liliana Barrionuevo, y por el Frente Cívico y Social, Eduardo Brizuela del Moral, cerraron ayer la campaña proselitista de cara a las elecciones de mañana.
La guerra comenzó en los principales medios de comunicación de la capital provincial. El Frente Cívico publicó una página en el matutino El Ancasti en la que se acusaba a Hugo Argerich, candidato justicialista a intendente de la ciudad, de justificar al senador y frustrado candidato Luis Barrionuevo luego de los incidentes del 2 de marzo último, en los que la quema de urnas por parte de militantes peronistas desembocó en la suspensión de los comicios.
El oficialismo complementó su estrategia con una publicidad sobre obras públicas efectuadas por el gobernador radical Oscar Castillo en las últimas semanas.
Desde el PJ contestaron con munición gruesa: un spot televisivo en el que podía verse al presidente Néstor Kirchner criticando duramente la gestión de Castillo, acusándolo de despilfarrar el dinero recibido durante sus 12 años de gestión. El aviso era previo a la elección presidencial de abril.
“Es que Kirchner dijo la verdad. Se trata del peor gobierno en la historia de Catamarca”, dijo a LA NACION Raúl Jalil, hombre cercano a Barrionuevo y candidato a asumir como ministro de Economía provincial si es que el PJ logra el triunfo.
Jalil distribuyó a los periodistas datos del Indec que ponen en números una crisis que se hace visible con sólo caminar por los alrededores del centro: alto desempleo (43 por ciento entre desocupados y subocupados), 37.000 planes Jefes y Jefas de Hogar distribuidos, 1050 millones de pesos de deuda y una tasa de suicidios superior a la media nacional.
Desde el búnker del Frente Cívico hubo respuestas y contraataque. “Es cierto que hay crisis, pero está en sintonía con lo que ocurrió y ocurre en el país”, explicó a LA NACION Jorge Grecco, ministro de Economía y candidato a diputado provincial.
“No pueden decir que son la renovación: no he escuchado a la candidata dar ni una propuesta coherente sobre lo que hará en el gobierno”, dijo a LA NACION el propio Brizuela del Moral.
Actos de cierre
Por la noche, los candidatos del Frente Cívico realizaron una colorida caravana por calles céntricas de la ciudad: una fila de automóviles en casi tres kilómetros, de los que salían banderas rojas, blancas y verdes, acompañó a Brizuela del Moral.
Desde la conducción de la campaña del Frente Cívico persiste la sospecha de que Luis Barrionuevo no se quedará de brazos cruzados si los primeros guarismos anuncian un final cabeza a cabeza. “Hay un ambiente raro, como si estuvieran a punto de explotar los nervios”, graficó uno de los principales motores de la campaña.
Otros dirigentes apostaban a una ayuda proveniente del ex presidente Eduardo Duhalde hacia el dirigente gastronómico y ponían como ejemplo la presencia activa de la ex ministra de Trabajo Graciela Camaño en la campaña proselitista y la entrega de alimentos y medicamentos por parte del senador en lugares alejados y carecientes del interior provincial durante las últimas horas.
Desde el PJ negaron esas acusaciones. “Que en vez de acusar, Castillo diga qué hizo con la plata que llegó a la provincia: no hay ni una obra pública hecha en estos años”, exageró uno de los hombres clave de la campaña del peronismo. Al cierre de esta edición, Luis Barrionuevo y Ramón Saadi acompañaban a Liliana Barrionuevo en un nutrido acto, realizado frente a la Catedral y la Casa de Gobierno catamarqueña.
El presidente Néstor Kirchner y su nunca publicitado apoyo a Brizuela también fue tema de debate. “Claro que nos apoya. Hay hombres cercanos a su pensamiento en la fórmula (en referencia al vicegobernador Hernán Colombo) y es evidente que estamos en sintonía con lo que todos queremos para el país”, dijo a LA NACION el diputado radical Horacio Pernasetti.
El propio Colombo negó ante LA NACION un eventual pacto para ubicar candidatos leales al Presidente en las próximas elecciones para diputados nacionales a cambio de apoyo político. Otro dirigente fue concreto. “No es que le guste demasiado Brizuela, o Castillo. Lo que hay es odio contra Barrionuevo”, graficó.
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