FUJIMORI QUEDÓ LIBRE EN CHILE, A TRES SEMANAS DEL BALLOTAGE EN PERÚ
Cuando faltan menos de tres semanas para la segunda vuelta de los comicios presidenciales en Perú, Alberto Fujimori volvió al centro de la escena. Luego de seis meses detenido en Santiago, el ex presidente peruano quedó ayer en libertad provisional bajo fianza, aunque con la prohibición de abandonar Chile.
La decisión la tomó la Corte Suprema chilena, al revocar por cuatro votos contra uno una resolución del juez Orlando Alvarez, que le había negado ese beneficio a Fujimori, acusado por 12 cargos de violaciones a los derechos humanos y corrupción durante su mandato (1990-2000).
El ex presidente salió de la habitación que ocupaba en la Escuela de Gendarmería, en Santiago, después de que su defensa pagó la fianza de unos 2.900 dólares fijada por el juez.
“Obviamente me encuentro satisfecho, contento por la decisión de la Corte Superior. Estoy saliendo como ustedes lo ven, en las mismas condiciones en las que llegué y siento confianza y voy a tener paciencia”, declaró un sonriente Fujimori a los periodistas que lo esperaban.
El juez Alvarez adelantó que en junio estaría en condiciones de emitir su sentencia sobre el pedido de extradición de Fujimori, planteada por el gobierno de Alejandro Toledo, quien dejará su cargo a fines de julio.
Según la resolución de la Corte, la libertad de Fujimori “no es un peligro para la seguridad de la sociedad ni de las víctimas y no entorpecerá las diligencias pendientes” en el proceso de extradición.
Sin embargo, el abogado Alfredo Etcheverry, representante del gobierno peruano en este proceso, advirtió que “esto aumenta las probabilidades de fuga”. Y argumentó que “en caso de que el fallo (de extradición) le sea desfavorable, no va a querer, evidentemente, ser trasladado al Perú”.
Mientras la defensa de Fujimori rechazó cualquier intento de fuga, surgieron versiones sobre un posible pedido de asilo en la Embajada de Japón en Chile.
Fujimori, de 67 años, estaba detenido desde el 7 de noviembre, un día después de llegar a Chile desde Japón, donde se refugió tras la abrupta caída de su gobierno, en noviembre de 2000.
El pedido de extradición se refiere a la matanza de 15 personas en el vecindario limeño de Barrios Altos, en 1991, y otras diez muertes en la Universidad de La Cantuta, en las afueras de Lima, en 1992. Además, afronta cargos sobre apropiación de dinero del Estado y la entrega de 15 millones de dólares de fondos públicos a su asesor Vladimiro Montesinos, poco antes de su caída.
Desde Lima, en plena campaña electoral de cara al ballottage del 4 de junio, el ex presidente socialdemócrata Alan García y el ex militar nacionalista Ollanta Humala, salieron a comentar la noticia, en medio de los festejos de los seguidores de Fujimori y la preocupación de grupos defensores de los derechos humanos.
García, del partido aprista y favorito en los sondeos, llamó a la calma, pidió dejar el tema “en manos de la justicia” y desestimó que el tema afecte las elecciones.
Humala, a su vez, advirtió que la libertad provisional a Fujimori “es motivo de preocupación para los peruanos”, aunque pidió no “politizar el tema”.
Este contenido no está abierto a comentarios

