FUNCIONARIO DEL TRIBUNAL DE CUENTAS APARECIÓ MUERTO CON TRES TIROS EN LA NUCA
Héctor Edgardo Pacheco, abogado y contador fiscal, delegado del Tribunal de Cuentas en la Caja Previsión Social, fue hallado muerto con tres heridas de bala en la cabeza.
El alevoso crimen -con características de fría ejecución-, se habría cometido en horas de la madrugada del viernes, pero recién anoche salió a luz cuando, poco antes de las 20, una de las hijas de la víctima llegó de Buenos Aires con intención de pasar el fin de semana largo en nuestra ciudad.
El cuerpo sin vida de Héctor Edgardo Pacheco, de 53 años de edad, fue encontrado en el living de su casa ubicada frente al Parque Juan de Garay, más precisamente en calle Crespo 3725, en jurisdicción de la Seccional 4a. de Policía.
Vecinos que anoche debieron contener emocionalmente a los familiares del occiso dijeron que, cuando aquellos ingresaron al inmueble encontraron a Pacheco tendido de espaldas sobre una colchoneta, con las manos debajo de la almohada y con tres agujeros de bala en la nuca.
Agregaron nuestros informantes que en la escena del crimen todo aparentaba estar en orden, que el cuerpo de la víctima estaba cubierto por una manta y yacía sobre la colchoneta en la que habría practicado los ejercicios indicados por su personal-trainer, un hombre joven que se habría retirado de la casa alrededor de las 21.45 del jueves.
Pero más allá del orden observado en el living, en otros ambientes de la casa todo estaba patas arriba, vale decir que quien ejecutó a Pacheco no dejó mueble por revisar, ignorándose si lo hizo en busca de dinero, documentos, joyas u otros objetos de valor. Como Pacheco era el único ocupante del inmueble nadie estaría en condiciones de decir si el asesino se llevó algo consigo.
Respecto de la hora de la muerte, allegados a la investigación dejaron entrever que ésta podría haberse registrado entre la noche del jueves y la mañana de ayer. Los vecinos, por su parte, aseguran que en ningún momento escucharon detonaciones de armas de fuego, pero se observó que por el diámetro de las heridas el arma utilizada pudo ser de grueso calibre.
Al cierre de esta edición se pudo saber que los agentes de la Sección Homicidios de la Unidad Regional I buscaron y condujeron a sede policial al “personal-trainer” de Pacheco, porque se supone que fue éste el hombre que lo vio con vida por última vez. Su situación sería la de un detenido no imputado y se estima que su testimonio podría ser de valor para orientar la pesquisa.
El contador Pacheco, dadas su funciones, habría rotado por distintas reparticiones del Estado provincial, con lo que tuvo que entender en delicados asuntos que se plantearon en el Ministerio de Salud durante la administración Reviglio, también habría trabajado en la Caja de Jubilaciones y ahora lo hacía en la Caja de Previsión Social, siempre en relación a los nunca del todo aclarados faltantes de dinero, que en algunos casos alcanzan cifras varias veces millonarios.
Investiga la Sección Homicidios, pero por jurisdicción las actuaciones sumarias del caso se iniciaron en la Seccional 4a. de policía, con intervención de la División Judicial de la URI y en conocimiento del juez de Instrucción en turno, Dr. Rubén Saurín.
“APRETADAS”
Personas allegadas a la víctima por razones de trabajo dicen que el Dr. Héctor Pacheco fue blanco de “apretadas” porque en el cumplimiento de sus funciones más de una vez “pisó los callos” de algunos oscuros personajes enquistados en distintos organismos del Estado provincial. Concretamente, dijeron las fuentes consultadas que hubo quienes “se metieron con su vida personal y lo molestaban con insistencia”.
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