FURIA POR LAS CARICATURAS DE MAHOMA: INCENDIAN EL CONSULADO DANÉS EN BEIRUT
La furia de miles de musulmanes por la publicación en Europa de caricaturas del profeta Mahoma se extendió ayer a Beirut, la capital del Líbano, donde un grupo de manifestantes incendió el consulado danés, en un barrio de mayoría cristiano, en medio de forcejeos con la policía. En tanto, siete presidentes europeos, reunidos en Alemania, condenaron la violencia desatada por las polémicas viñetas y llamaron al “respeto de las creencias religiosas”.
“No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”, rezaban las pancartas que llevaban los manifestantes, quienes lanzaron piedras contra iglesias y comercios del barrio cristiano de Ashrafiyé, en Beirut, y quemaron banderas danesas antes de entrar a la sede diplomática, que estaba cerrada por ser domingo. La protesta dejó al menos 30 heridos y 200 detenidos, un día después de incidentes similares contra las embajadas de Dinamarca, Suecia y Noruega en Siria.
El periódico danés Jyllands-Posten fue el primero en publicar, en septiembre, 12 caricaturas de Mahoma, entre ellas una en la que el profeta llevaba una bomba en forma de turbante. Aunque ninguno de los dibujos era explícitamente ofensivo, desataron la indignación de miles de musulmanes, pues el islam más tradicional prohíbe cualquier representación gráfica de Alá o Mahoma. La tensión creció luego de que otros diarios europeos reprodujeron las imágenes en solidaridad con el diario danés y en defensa de la libertad de prensa.
Los gases lacrimógenos que lanzó la policía no lograron frenar a los manifestantes que entraron al consulado danés arrojando piedras contra los agentes. Según fuentes sanitarias, unas 30 personas resultaron heridas y, según versiones no confirmadas, hubo un muerto.
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, informó más tarde que unos 200 manifestantes —la mitad libaneses y los demás sirios y palestinos— fueron arrestados, y juzgó que estos actos de violencia “forman parte del plan de desestabilización que sufre el Líbano desde hace varios meses”.
Según declaró el premier a la TV local, “quienes cometen estos actos no tienen nada que ver con el islam ni con el Líbano”. En tanto, la mayoría parlamentaria antisiria en Beirut acusó a Siria de estar detrás de los disturbios.
Pocas horas después, desbordado por la violencia “fuera de control”, según el propio gobierno libanés, el ministro del Interior de ese país, Hasan Sabeh, renunció a su cargo “a raíz de las críticas y en vista de la situación”, declaró.
El sábado, las embajadas de Dinamarca y Suecia en Damasco fueron incendiadas por islamistas que también destrozaron la embajada de Chile, en el mismo edificio. La de Noruega corrió la misma suerte. Las autoridades de estos países comenzaron a evacuar a sus ciudadanos de Siria por temor a ataques.
Al mismo tiempo, los líderes de Alemania, Italia, Portugal, Hungría, Austria, Finlandia y Letonia, reunidos en la ciudad alemana de Dresde invitados por el presidente Horst Koehler, condenaron la violencia que estalló la semana pasada contra las caricaturas. “El combate y las amenazas son inaceptables independientemente de las circunstancias”, afirmó Koehler.
“La libertad de opinión es un elemento indisociable de las democracias europeas. Pero la responsabilidad y el respeto a los otros y sus creencias religiosas forman parte también de la libertad”, agregó el presidente.
A su vez, el gobierno danés llamó al diálogo para resolver la crisis y, aunque calificó de “aterradores” los ataques contra sus sedes diplomáticas en Siria y el Líbano, se opuso a sanciones contra esas naciones.
EE.UU., la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) también repudiaron los incidentes que en los últimos días se extendieron por varios países árabes.
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