FUSILARON A UN POLICÍA QUE QUISO EVITAR UN ROBO A UN BANCO
Los ladrones habían entrado al banco sin llamar la atención. Pero cuando él vio desde adentro de la garita de seguridad que uno había pasado detrás de las cajas, decidió actuar. Primero activó la alarma conectada con el Comando Radioeléctrico. Después salió y con discreción se le acercó. Cuando lo alcanzó se le tiró encima y forcejearon, hasta que lo dominó. Pero el agente no tuvo en cuenta que en el lugar había al menos otros dos asaltantes. Uno se le acercó desde atrás y apoyando su arma debajo del brazo del policía, lo ejecutó de un tiro a quemarropa.
Ocurrió ayer al mediodía en la sucursal del Banco Río de Juncal 735, en Retiro. El local está a cien metros del Palacio San Martín (Cancillería), a dos cuadras de la comisaría 15ª y a tres de la avenida Nueve de Julio.
A esa hora, en el banco había mucha gente: no sólo estaban los diez empleados que trabajan en el lugar; también se encontraban unos 20 clientes, según confirmó el gerente de Comunicación del Río. Los ladrones, que eran al menos cuatro, escaparon con unos 4.000 pesos y hasta anoche no habían sido detenidos.
Apenas los ladrones escaparon una gran cantidad de ambulancias y patrulleros llegaron a la puerta del banco. La calle Juncal fue cortada al tránsito. La intención era que un helicóptero de la Policía aterrizara y trasladara al agente —que en ese momento todavía estaba vivo— hasta el hospital Churruca en Parque Patricios.
El helicóptero de la Policía aterrizó antes de la una en la 9 de Julio, cerca de la avenida Santa Fe. Pero allí sólo estuvo unos minutos, porque desde el lugar del robo avisaron que el policía, de 29 años, había muerto en el banco. Toda la situación había provocado un gran atascamiento el tránsito en toda esa área.
“Apenas llegamos al banco la idea era trasladarlo, pero allí nos encontramos con que el agente estaba muy grave. Entonces, se decidió operarlo en el mismo lugar donde cayó herido. Estuvimos 40 minutos intentando reanimarlo, pero la bala había tocado el corazón y pese a todos los esfuerzos el policía murió”, dijo a Clarín Alberto Crescenti, director general del SAME.
Según explicó Crescenti, la bala (sería de una pistola de calibre 22) entró en la axila derecha del policía y terminó en el corazón. El joven agente tenía puesto el chaleco antibala pero en ese lugar no lo protege.
El hecho había empezado minutos después de las doce del mediodía, cuando el agente Marcelo Chávez, de la Policía Federal, estaba en una garita del sector de cajas de atención al público, que están en el primer piso de la sucursal. En la puerta del banco había otro policía.
“Desde la garita de seguridad el agente vio a un hombre que saltaba detrás de una caja. Entonces el policía activó la alarma (está conectada con el Comando Radioeléctrico) y sin sacar su arma reglamentaria empezó a seguir al ladrón”, dijo el comisario Norberto Velazco, jefe de la comisaría 15ª (tiene jurisdicción en la zona) a Clarín .
Según las fuentes, uno de los asaltantes se había quedado en el hall de entrada al banco, otro subió al primer piso y el tercero fue el que saltó detrás de las cajas.
El agente siguió al ladrón hasta la planta baja. Allí trató de detenerlo pero el asaltante se resistió y comenzó a luchar. Fue en ese momento que apareció un cómplice. Este fue el que lo fusiló a Chávez: le apoyó un arma sobre la axila, por debajo del chaleco antibalas, y disparó. Luego escaparon en un auto que los estaba esperando en la puerta donde había al menos otro asaltante.
El gerente de Comunicación del Banco Río, Pablo Franco, aseguró a Télam que el robo duró unos 30 segundos y que las cintas de las cámaras de seguridad captaron todo el recorrido de los delincuentes y hasta el momento en que uno de ellos saltó a las cajas y robó el dinero.
En lo que va del año, entre Capital Federal y provincia de Buenos Aires, ya son ocho los policías “caídos en cumplimiento del deber”: 6 de la Bonaerense y 2 de la Federal. Según la Bonaerense, dos fueron asesinados en Quilmes, uno en San Martín, uno en Lanús, uno en Mar del Plata y otro en el GBA.
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