GALEANO SE QUEDA PARA SUFRIR
Que se quede. El gobierno nacional dio vía libre para que el Consejo de la Magistratura analice la conducta del juez federal Juan José Galeano e inicie el trámite que conduce a su posible destitución.
Y lo hizo sin hacer nada: simplemente el presidente Néstor Kirchner omitió pronunciarse sobre la dimisión presentada anteanoche por el cuestionado magistrado que estuvo casi nueve años al frente de la investigación del atentado a la Amia.
La actitud oficial reflejó así un giro respecto de la política seguida frente a la Corte Suprema, ya que en ese caso el jefe del Estado aceptó las renuncias de Julio Nazareno, Guillermo López –fallecido recientemente– y Adolfo Vázquez cuando los ex integrantes de la “mayoría automática” en tiempos menemistas iban –como ahora Galeano– camino al juicio político. Con sus dimisiones, los ex magistrados lograron conservar una suculenta jubilación, mientras que Galeano ya no tendrá esa suerte.
Es que antes y después de que éste presentara su carta de renuncia al ministro de Justicia, Horacio Rosatti, llovieron los pedidos al Ejecutivo para que no se la aceptara.
Galeano deberá declarar el 30 de este mes ante la comisión de Acusación del Consejo por las irregularidades en la investigación del atentado a la Amia, denunciadas por el Tribunal Oral Federal 3 que hace dos semanas dejó libres de culpa y cargo a todos los acusados, amonestó severamente a Galeano por la forma en que había desarrollado su “investigación” y dirigió la mira hacia los presuntos facilitadores de la impunidad, mencionando la necesidad de investigar al ex presidente Carlos Menem y a altos ex funcionarios de su gobierno y al ex titular de la Daia Rubén Beraja.
Con el veredicto –los fundamentos recién se conocerán en octubre– el TOF 3 le dio el golpe de gracia a Galeano, que ya venía en la cuerda floja. El todavía juez intentó dimitir para evitar el jury, que en caso de destitución también conlleva una inhabilitación, y al mismo tiempo conservar su jubilación como magistrado una vez que dejara el cargo.
Pero ayer Kirchner no se expidió sobre el tema y habilitó de ese modo al Consejo de la Magistratura para que avance con su análisis sobre al menos seis irregularidades presuntamente cometidas por el juez durante la investigación del atentado terrorista cometido el 18 de julio de 1994, que dejó un saldo de 85 muertos y más de dos centenares de heridos.
No hay antecedentes cercanos de que un jefe del Estado no le acepte la renuncia a un juez federal, obligándolo a enfrentar el proceso en su contra y asumir sus consecuencias, favorables o no.
Fuentes oficiales confirmaron ayer que durante un encuentro matinal entre Kirchner, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Justicia, Horacio Rosatti, y el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zanini, el presidente decidió “no expedirse por ahora sobre la renuncia”.
Un vocero oficial aseguró que una de las diferencias sustanciales con el caso de la Corte Suprema es que el gobierno tenía gran urgencia en la renovación del máximo tribunal, lo que se habría demorado hasta el año próximo si continuaban los procesos a Nazareno, López y Vázquez. El único jury que se llevó a cabo fue el que tuvo como protagonista a Eduardo Moliné O’Connor, que concluyó con su destitución, confirmada luego por la propia Corte Suprema conformada por conjueces.
Con todo, Galeano fue puesto en el ojo de la tormenta años atrás, cuando la organización Memoria Activa resolvió apartarse de la querella conjunta con durísimos cuestionamientos al juez y a las cúpulas de la Amia y la Daia.
También Memoria Activa había sido la primera en olfatear la intención de Galeano de renunciar, cuando ya era un secreto a voces que los 22 imputados en la causa Amia, entre ellos los cinco principales –el mecánico de autos truchos Carlos Telleldín y el ex comisario y actual abogado Juan José Ribelli junto a tres ex subordinados de la Bonaerense– iban a ser absueltos.
Ayer, la comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura fijó la fecha en la que Galeano deberá comparecer, pero postergó la resolución de un pedido suyo para que sean citados como testigos el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, y el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni, para que den su opinión sobre la actuación del juez a cargo de la causa Amia.
Antes de la reunión, dos integrantes de la Comisión de Acusación, autores de un duro informe preliminar contra Galeano, la diputada nacional del ARI Marcela Rodríguez y el representantes de los abogados Beinmuz Szmukler, volvieron a reiterar públicamente su pedido al presidente que no le aceptara la renuncia a Galeano. El silencio oficial denotó que fueron escuchados.
Vacaciones cortas que pueden ser muy largas
Poco después de que se conociera la convocatoria del Consejo de la Magistratura, la Cámara Federal porteña difundió que el juez Juan José Galeano había pedido una licencia por tres días por “motivos personales” que fue otorgada, por lo que se reincorporará a la función el viernes.
El magistrado, que anteanoche presentó su renuncia deberá acudir en dos semanas ante la comisión de Acusación del cuerpo, para responder por varios temas, entre ellos el pago de 400 mil dólares al reducidor de autos Carlos Telleldín, quien luego de recibir ese dinero cambió su declaración e involucró en la preparación del atentado a un grupo de policías bonaerense encabezados por Juan José Ribelli, quien hace dos semanas quedó libre de culpa y cargo y estaría preparando –se recibió de abogado en la cárcel– una millonaria demanda contra el Estado nacional.
Consejeros que no leen el Martín Fierro
De acuerdo con lo votado ayer por los miembros del Consejo de la Magistratura presentes, el todavía juez Juan José Galeano debe hacer su descargo el 30 de setiembre a las 17, bajo el artículo 9 del reglamento del cuerpo que enmarca su declaración en una similar a la indagatoria de la Justicia penal.
Lo curioso de la reunión de ayer fue el pedido de los consejeros justicialistas Jorge Casanova y Lelia Chaya para que sean citados como testigos miembros de la comisión bicameral de Seguimiento de la Causa Amia, cuestionados por el tribunal a cargo del juicio oral.
Es que precisamente tanto Casanovas como Chaya rechazaron cuatro meses atrás un pedido similar, formulado por la diputada Marcela Rodríguez, del ARI, que incluía la citación de la senadora Cristina Fernández de Kirchner.
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