GALLEGO: "ME VA A PASAR ALGO DIFERENTE: CREO QUE ME VA A APLAUDIR TODO EL ESTADIO", DIJO
No será un regreso más para Américo Rubén Gallego. El domingo, en cancha de Independiente, volverá a encontrarse con viejos amigos. Recorrerá rincones conocidos. Se cruzará con rostros y afectos cercanos. Y recibirá el cariño de los hinchas rojos, que lo señalan como uno de sus candidatos preferidos cada vez que un técnico abandona el cargo. No es para menos: con el Tolo en el banco, el equipo obtuvo su último título local, en el Apertura 2002. “Voy a tener sensaciones distintas porque Independiente me dio cosas importantes. Ahí conseguí un título”, se sinceró ayer el entrenador en la improvisada rueda de prensa de cada semana.
Pero la jornada del domingo se presentará con otros matices: Newell’s, su equipo, está a un punto de la gloria. Un empate ante Independiente puede cerrar entonces una jornada inolvidable para el entrenador. Por eso, Gallego espera un recibimiento especial. “Me va a pasar algo diferente: creo que me va a aplaudir todo el estadio, de los dos lados. No sé, Dios quiera que me den un premio”, se entusiasmó sin dar mayores precisiones.
Sin embargo, primero deberá superar un escollo del que mucho se habló en las últimas horas. Una situación de la que Gallego prefiere hablar poco y nada. “Nos falta medio paso: después, todas las cosas que se digan corren por cuenta de quien habla de más. Esta semana no voy a hablar del rival ni de los otros equipos”.
—Te molesta que se diga que Independiente cederá los puntos.
—No, para nada. No quiero entrar en detalles. Simplemente, y con esto quiero terminar con el tema, les digo que hay que tener memoria.
—A los muchachos de Independiente les ofrecieron premio doble.
—Me parece bien. Nosotros tenemos premio cuádruple. Está bien, que vayan al frente. Y no hablo más de eso. Quiero hablar de Newell’s…
Su relación con el equipo de Avellaneda es tan cercana, sus recuerdos son tan gratos, que la semana pasado mantuvo una reunión con dirigentes de esa institución para celebrar el segundo aniversario del torneo obtenido bajo su mandato. Compartió una comida y generó suspicacias, cuando faltan pocos días para la definición del torneo. “Se cumplían dos años del aniversario del campeonato obtenido con Independiente. Me invitaron, le pedí permiso al presidente de Newell’s y fui”, comentó al pasar, restándole importancia a aquel encuentro. Y después habló de su relación con Andrés Ducatenzeiler: “Es un amigo, a pesar de las diferencias que tuvimos”.
En Avellaneda, quienes lo impulsan como entrenador para el año que viene, se entusiasmaron mucho con la reunión. No es para menos: el Tolo abandonó Independiente de la noche a la mañana. Estuvo 13 meses (desde abril de 2002 hasta mayo de 2003) y quedó su marca en un título. Nada menos. Sin embargo, Gallego ya admitió que es muy posible que abandone Newell’s porque pretende tomarse seis meses de descanso. Un reclamo familiar que ha decidido atender. Y que le impide, de cumplirse, asumir en cualquier equipo. “Pero todavía no sé si me voy. Vamos a ver”, dijo con algo de fastidio.
Sin embargo, en Independiente no lo olvidan. Desde Ricardo Bochini hasta el último de los hinchas ponderan sus virtudes como técnico. Por eso, el domingo, sabe que lo recibirán como si estuviera en su casa. Y qué mejor lugar que su casa para pegarse otra vuelta. Aunque él, claro, quiere esperar: “Ya con la campaña que estamos haciendo somos subcampeones, si pasa una tragedia. Ojalá no se nos escape. Sería lamentable. Te imaginás cómo se van a poner los de enfrente, ¿no?”.
—¿Por el plantel con el que contás, con muchos chicos de la casa, sería el título más meritorio de tu carrera?
—No puedo olvidar el de River porque lo gané invicto y estoy en la historia. Pero este es fundamental porque como tipo del interior hay que luchar mucho. Por eso creo que es muy meritorio.
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