Gamboa hizo un balance de sus primeros pasos
El lunes 27 de septiembre Fernando Andrés Gamboa condujo en el Predio su primer entrenamiento como técnico de Colón. En este primer mes al frente del plantel, el Negro dirigió cuatro partidos en los cuales obtuvo dos victorias, un empate y una derrota. Mostrando un rendimiento que fue de menor a mayor, a excepción de aquel primer tiempo ante Olimpo cuando debutó en el banco de suplentes.
Por tal motivo y teniendo en cuenta el parate que se produjo este fin de semana, el entrenador Sabalero realizó un balance de sus primeros 30 días como técnico de Colón y de los objetivos que tiene en mente para el futuro.
—En este primer mes al frente del plantel ¿En qué porcentaje está el equipo y si el rendimiento es mayor al que vos suponías para esta fecha?
—Está mejor de lo que nosotros quisimos hacer desde el primer día que llegamos, y las muestras son los fines de semana. Nosotros diariamente observamos que el equipo va creciendo en todos los aspectos: físico, técnico, táctico, emocionalmente, tanto en lo individual como en lo colectivo. Nosotros no solo le pedimos que los partidos se jueguen sino también que se piensen y todo eso te va a llevar al resultado que buscamos. Si vos te ponés a analizar desde el primer día que vinimos, el equipo creció, no se en que porcentaje, pero está claro que el rendimiento va en aumento. En Olimpo jugamos bien el primer tiempo, pero sufrimos en el segundo, con Vélez jugamos la primera etapa de igual a igual y en el complemento nos comimos un cachetazo terrible. Con Estudiantes el equipo ya no sufrió en el segundo tiempo y con Lanús no solo que no tuvimos problemas, sino que, en el segundo tiempo terminamos de ganar muy bien el partido. De todos modos falta muchísimo camino por recorrer y mayor vuelo futbolístico, pero obviamente que estoy tranquilo por que el equipo está en crecimiento.
—Teniendo en cuenta que al equipo aún le falta para llevar a cabo lo que pretendés ¿Con Lanús cambiaste de alguna manera la forma de jugar, presionando menos en campo rival, no siendo tan vertical e intentando tener mayor tiempo la pelota?
—Sí, por que más allá que yo le traslado permanentemente a mis jugadores la intención de ser protagonistas, obviamente que con el correr de los partidos comenzás a evaluar diferentes aspectos y hoy el equipo no está en situación de jugar 90 o 70 minutos cambiando palo por palo con el rival, por que no está como nosotros pretendemos. En consecuencia terminó siendo un equipo largo en 70 metros, dándole muchísimas posibilidades a los rivales en la gestación del juego y eso es lo que no debe suceder. Por lo menos debemos partir de una condición de igualdad con el rival en cuanto al despliegue, pero por una cuestión lógica de entrenamientos y partidos en un tiempo lo vamos a lograr. Por eso ahora no renunciamos a ser un equipo agresivo, pero nos paramos un par de metros atrás.
—¿Te sorprendió algún jugador en particular del plantel que no conocías?
—No es que me hayan sorprendido muchos jugadores por no conocerlos, obviamente que el día a día te lleva a evaluar y observar cosas que desde afuera no percibís. No obstante estoy más que satisfecho y agradecido con todos los jugadores por que uno siente y palpa que el equipo entiende que la única manera de afrontar los partidos es dejando absolutamente todo. Afortunadamente mis jugadores ya no me caminan, ni me trotan, cuando hay que picar pican y a la hora de sacrificarse lo hacen. Después en lo futbolístico es maravilloso para mí tener un jugador como el Gallego (Moreno y Fabianesi) por que es un chico que entiende tácticamente absolutamente todo. De Bichi ya no me sorprende nada, por todo lo que conocía. El Bati (Larrivey) es un jugador absolutamente importante que tiene un corazón grande como una casa y así sucesivamente con los demás jugadores del plantel.
Este contenido no está abierto a comentarios

