GANÓ DE LA SOTA Y KIRCHNER OBTUVO SIETE DE LOS NUEVE DIPUTADOS
En Córdoba hubo varios ganadores. El gobernador José Manuel de la Sota se quedó con cuatro de las nueve bancas de diputado nacional en pugna. Pero la cosecha fue aún más pródiga para el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, quien sumó 7 de los 9 diputados nacionales que se elegían.
Es que el kirchnerismo se benefició con la suma de los 4 legisladores que lograron los delasotistas más los 3 del Frente Nuevo, una escisión del Partido Justicialista, del intendente de la capital cordobesa, Luis Juez.
De este modo, y al cierre de esta edición, los nuevos diputados eran Eduardo Accastello, el ahora ex ministro de Gobierno delasotista y uno de los principales candidatos a sucederlo; Patricia Vaca Narvaja, Defensora del Consumidor del gobierno nacional (una kirchnerista impuesta por el presidente y fruto del pacto con De la Sota cuando acordaron ir juntos en estos comicios); Alberto Cantero, ex intendente de Río Cuarto, y Arturo Miguel Heredia, ex periodista de la radio Cadena 3.
Por el lado de los juecistas, ocuparán bancas Daniel Giacomino, ahora ex vice-intendente de Juez, la periodista Norma Morandini, y el ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba, y ex radical, Francisco Delich.
Pero no sólo de justicialistas se nutrirá la partida cordobesa en el Congreso de la Nación: la alianza Encuentro para el Cambio (que unió a radicales y socialistas), logró imponer dos legisladores: Oscar Aguad, por el alicaído radicalismo local, y la concejala socialista Laura Sesma.
Más allá del resultado favorable al kirchnerismo, la pelea de fondo se dio entre el gobernador y el intendente, que siguen siendo enemigos acérrimos.
Durante la mañana, Juez pareció darle pasto a las fieras cuando ratificó su alianza con Kirchner aunque aclaró que sus diputados votarán “los proyectos coherentes, pero no las locuras ni las imbecilidades”. Con su habitual locuacidad, Juez agregó: “tenemos una relación institucional muy fuerte con el presidente, pero no cultivamos ni desarrollamos un kirchnerismo bobo”.
Con la pelota picando en el área, el gobernador le respondió después del cierre del comicio: “la política no puede ser el arte de la payasada”, dijo. Y agregó: “Juez ha perdido un tercio de los votos con respecto a la elección anterior”, al tiempo que destacó su propia lealtad al presidente y resaltó que son “las décimas” elecciones que gana desde 1998. Sin nombrarlo, Juez lo calificó como “Spielberg, el maestro del antifaz”, mientras celebraba su ventaja electoral en la capital cordobesa (Ver Juez triunfó…).
Es que si bien Kirchner plesbicitó su gestión a nivel nacional, en la provincia el partido lo jugaron De la Sota y Juez.
A partir de estos resultados, desde hoy comienza la batalla por la sucesión de De la Sota.
El actual gobernador se apuró a advertir que será él quien maneje los tiempos políticos. Fue un mensaje directo a quienes tienen las mayores chances para reemplazarlo en su cargo: el flamante diputado Accastello (de Villa María), y el actual vice gobernador, Juan Schiaretti.
Pero, claro está, los juecistas no piensan quedarse atrás: desde el énclave capitalino intentarán es calar posiciones en el interior provincial para lograr su próxima meta: arrebatarle la gobernación a los delasotistas en 2007.
En Córdoba el desarrollo de los comicios fue tranquilo, con cierta apatía de parte de la gente (unos 2.300.000 cordobeses estaban habilitados para votar); pero con un ingrediente climático que alegró a todos: la lluvia llegó por fin y terminó de apagar los incendios que, en los últimos días, se cobraron miles de hectáreas de bosques y dos muertos.
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