Gendarmería desalojó el piquete de Panamericana tras una refriega con manifestantes
La fuerza de seguridad avanzó con escudos y camiones hidrantes a la altura de Henry Ford; la calzada quedó llena de piedras; los manifestantes reclamaban la reincorporación de despedidos de la autopartista Lear; se normaliza el tránsito.
Gendarmería desalojó esta mañana a manifestantes que bloqueaban la Panamericana a la altura del kilómetro 31,375, en la localidad bonaerense de General Pacheco, en reclamo de la reincorporación de despedidos de la empresa autopartista Lear y de “otras en todo el país”.
Con escudos, perros y camiones hidrantes, los gendarmes desalojaron el corte. Del otro lado, los manifestantes intentaron resistir con palos y piedras.
El intento de corte de los manifestantes había comenzado a las 5.30 en la colectora de Panamericana en la mano al norte (provincia). En el lugar hubo, desde temprano, efectivos de Infantería de la Policía Bonaerense, quienes impidieron la ocupación de las vías centrales de la autopista.
Pasadas las 8 de la mañana, los manifestantes bloquearon totalmente la autopista. Poco antes de las 8:30, Gendarmería avanzó y los desalojó.
La calzada quedó llena de piedras, neumáticos prendidos fuego y charcos de agua. Poco después, se normalizó el tránsito.
Qué pasó. La autopartista de Pacheco, que hace mazos de cables para Ford, ofrece retiros voluntarios desde 2013. El rumor de que la empresa podría irse del país surgió con fuerza en el último mes y en el sector se encargaron de no desmentirlo.
El 27 de mayo, Lear suspendió 330 trabajadores por tiempo indeterminado. Un grupo de trabajadores encabezó protestas en la fábrica y en el microcentro porteño por el despido de 100 empleados y por la suspensión de esos 330. El viernes último, la Justicia ordenó desalojar a quienes llevaban más de una semana de protesta.
El corte de hoy en Panamericana y en el Puente Pueyrredón fue en reclamo de la reincorporación de despedidos de Lear y de “otras en todo el país”.
El recuerdo de Gestamp. A fines de mayo, nueve trabajadores despedidos de la fábrica española de piezas estampadas Gestamp, en Escobar, se atrincheraron en una grúa-puente a 20 metros del piso durante varios días: se frenó la producción de la empresa y, a la vez, Volkswagen, Ford y PSA (Peugeot-Citroën) se vieron forzadas a paralizar por completo su producción de automóviles.
Los trabajadores denunciaban 67 despidos encubiertos. La empresa admitía una fuerte baja de demanda desde marzo y había comenzado con las suspensiones en abril, pero calificaba los despidos como medidas disciplinarias por unas asambleas realizadas por una comisión interna independiente.
La crisis fue resuelta parcialmente por una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense, que finalizó con la toma. Unos 40 trabajadores negociaron su salida.
Fuente: La Nación
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