GENERAL MOTORS CIERRA 12 PLANTAS Y DESPIDE A 30.000 EMPLEADOS
En un intento por frenar sus millonarias pérdidas financieras, la primera fábrica mundial de automóviles, la estadounidense General Motors, anunció ayer el cierre de 12 de sus fábricas en Estados Unidos y Canadá, en una movida que implicará 30.000 despidos en los próximos tres años.
Desde la sede central de la compañía, en Detroit, Michigan, el presidente de la empresa, Rick Wagoner, dio la noticia en una teleconferencia transmitida a los empleados. “Con los planes que estoy anunciando, estimamos el número de empleos a suprimir en unos 30.000 hasta 2008”, afirmó. Esto implica casi un 10% de los puestos de trabajo de la empresa, que suman unos 324.000 en todo el mundo.
“Estas acciones son necesarias para que GM pueda ajustar sus costos de acuerdo a nuestros competidores globales”, justificó el ejecutivo. “Estamos trabajando activamente para realizar la reducción de empleos mediante jubilación o prejubilación”, precisó.
La compañía perdió 3.800 millones de dólares en los primeros nueve meses del año. Ahora quiere reducir los costos a un ritmo anual de US$ 6.000 millones, señaló Wagoner. Pero, aclaró, “es pronto para indicar si con estas medidas obtendremos ganancias en 2006”.
El plan de recortes apunta a “flexibilizar” la capacidad de producción en el mercado de América del Norte, señaló Wagoner. En total se cerrarán doce fábricas. Entre otras, figuran las de Oklahoma City (Oklahoma), Lansing (Michigan), Spring Hill (Tennessee), Doraville (Georgia) y Oshawa-Ontario (Canadá). Se reducirá así la producción en 1 millón de vehículos hasta 2008. Para entonces, GM tendrá una capacidad de producción en Estados Unidos y Canadá de 4,2 millones de unidades, 30% menos que en 2002.
Sólo en los pasados 12 meses, GM pasó de controlar el 21% de las ventas de vehículos al 18,8%, debido especialmente a la competencia de los fabricantes asiáticos. El caso de GM muestra la difícil situación de la industria automotriz de Estados Unidos. La semana pasada, Ford anunció recortes y 4.000 despidos para 2006.
La noticia de los despidos despertó la indignación de los sindicatos. El líder de la CAW, la central de trabajadores del automóvil de Canadá, Buzz Hargrove, reaccionó con rapidez al anuncio que supone la pérdida de casi 3.900 puestos de trabajo en su país y afirmó que es “devastador” para los empleados y sus familias.
Este contenido no está abierto a comentarios

