GENERAL MOTORS DESPIDIÓ A 320 OBREROS DE LA PLANTA DE ALVEAR
La automotriz General Motors resolvió ayer despedir a 320 trabajadores de la planta ubicada en la localidad santafesina de Alvear. Las cesantías, que se efectivizarán el 28 de mayo próximo, se producen en medio de la discusión paritaria abierta entre la patronal y SMATA, el gremio que nuclea a los operarios del sector.
Los empleados aseguran que los despidos se concretaron ante el pedido de aumento del básico (de 1390 a 2000 pesos) y que la empresa esgrimió “como excusa la caída de las exportaciones a México y Brasil” y por esa razón resolvió hacer caer uno de los dos turnos de trabajo. Curiosamente la multinacional se encuentra negociando con el gobierno nacional el desembolso de una millonaria inversión, que generaría 1500 nuevos puestos laborales. Hoy el sindicato impugnará la decisión de GM en la Secretaría de Trabajo. Además realizarán un plan de lucha a nivel federal.
En diálogo con Rosario/12, el secretario general de la delegación local de SMATA, Marcelo Barros, ligó los despidos comunicados ayer por General Motors a la discusión salarial. “Estamos en paritarias desde el 5 de febrero, se avanzó poco porque la empresa está inflexible y nosotros estamos reclamando subir el básico a 2000 pesos”, precisó.
Barros aclaró que el planteo económico del gremio no es caprichoso sino que responde a la rentabilidad que ha tenido GM tras la devaluación del peso. “Sólo en el 2004 se fabricaron 40 mil autos en Alvear y las proyecciones para este año también son buenas”, esgrimió.
Actualmente trabajan en la planta de la automotriz ubicada en el Gran Rosario 1450 operarios, de los cuales 320 quedarán cesantes el sábado 28 de mayo, de acuerdo a lo informado ayer por la patronal al sindicato y a la comisión interna de delegados gremiales. GM adujo caídas en las ventas a mercados extranjeros (México y Brasil) para justificar el virtual cierre de un horario de trabajo.
“Lo curioso es que (en esta oportunidad) no se aplique el sistema de banco de horas”, sostuvo Barros haciendo alusión al régimen que se usa en la industria automotriz para compensar las épocas de bonanza productiva con los períodos de escasa producción de vehículos por disminución de la demanda. Con este sistema en tiempos de poca ventas los trabajadores no acuden a trabajar, perciben su remuneración y acumulan horas que son devueltas cuando se reactiva el mercado.
Para el secretario general de SMATA Rosario, lo llamativo de la medida comunicada ayer por GM “es que la empresa está negociando por estas horas con el gobierno nacional y también con la provincia una inversión millonaria (que contempla desembolsos) hasta el 2007 a cambio de recibir algunos beneficios (fiscales). Lo más raro es que prometieron generar 1500 nuevos puestos de trabajo y ahora hacen esto”.
Hoy por la mañana la cúpula gremial concurrirá con sus asesores legales a la delegación local de la Secretaría de Trabajo para impugnar la medida adoptada por la General Motors. “Vamos a resistir esta decisión de la empresa con el apoyo de compañeros de otras firmas automotrices que también están en paritarias como la Ford, Chrysler y Volkswagen”, adelantó el dirigente gremial. Para SMATA esto garantiza que el conflicto tendrá alcance nacional.
Barros advirtió además sobre el efecto dominó que podría generar los despidos en GM. Por caso podrían cesantear a otros 50 trabajadores de Johnson Control que fabrica asientos en Pueblo Esther para GM.
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