GENERAL MOTORS REFLOTA EL PROYECTO DE PRODUCIR UN MODELO DE CLASE MUNDIAL EN ALVEAR
La planta de General Motors Argentina está de nuevo en carrera para construir una plataforma de producción de vehículos de clase mundial. El proyecto, que en un momento pareció perder terreno frente a una opción algo más modesta, como la fabricación de una camioneta para el mercado regional, volvió a ganar peso en la corporación. Paradójicamente, este nuevo escenario demoró el anuncio oficial de nuevas inversiones en Alvear, que estaba previsto para estos días.
Los dos proyectos cuentan ahora con las mismas posibilidades de realizarse. La dirección local le pone todas las fichas al más grande, pero la decisión final se tomará en Detroit y se anunciará en Rosario “antes de fin de año”. El proceso de reestructuración de la automotriz en Estados Unidos obliga a sus directivos a manejarse de forma “políticamente prudente” a la hora de invertir en los países emergentes.
Sin embargo, la visita de tres altísimos ejecutivos de la compañía en los últimos dos meses a la planta de Alvear dan una idea de que la filial argentina está en carrera. Por lo pronto, su presidente ya se reunió con quince proveedores extranjeros de la firma, algunos de los cuales ya operan en el país, que acompañarán el plan industrial de General Motors de 2006 a 2010. El año próximo la empresa invertirá entre 10 y 15 millones de dólares para el desarrollo de proveedores en Argentina.
Durante la presentación de la remozada S10, Felipe Rovera, presidente de GM Argentina, describió el “estado de situación” de los proyectos de inversión para la planta de Alvear. Que en rigor son dos: el llamado “Proyecto soja”, que incluye la construcción de una plataforma para producir una camioneta a escala regional, y la plataforma para la producción de un modelo “de clase mundial”, por una inversión que superaría los 300 millones de dólares.
El mes pasado, durante el lanzamiento de la Gran Vitara XL7, Rovera había asegurado que la decisión final se conocería durante la primera quincena de octubre. Ahora, con las renovadas chances para la planta local, el ejecutivo dijo que resolución se conocería antes de fin de año.
El resurgir del proyecto de una plataforma para vehículos de clase mundial representa mucho más que la competencia de la planta de Alvear en las grandes ligas. Se trata, sobre todo, de una inversión mucho más grande que implicaría el desarrollo de una nueva camioneta. La pelea por esta plataforma es con Brasil, México y China.
“Argentina tiene un potencial muy grande para ganar una nueva plataforma”, aseguró el director de Asuntos Públicos de la automotriz, Sebastián Sarapura, tras lo cual aclaró que la demora obedece menos a temas no resueltos con los gobiernos nacional o provincial, que a “razones internas” de la compañía a nivel global.
Aunque los ejecutivos locales no lo comentan, la reestructuración que la corporación encaró hace unos meses a nivel mundial es un factor de peso en este tema. Si bien el plan incluye potenciar plantas que la automotriz opera en distintos países del mundo, el panorama en Estados Unidos es más bien de ajuste. Este direccionamiento de las inversiones no es tan fácil de digerir en el país de origen de la compañía, donde se toman las decisiones.
El “potencial” de la planta de Alvear quedó en claro en las últimas semanas con la visita de varias de las máximas autoridades de la corporación, que el presidente de GM se encargó ayer de confirmar. Reconoció que la fábrica local ingresó en la “última fase de estudio” para definir qué proyecto de inversión aterrizará en la región. Es decir, que pasó los exámenes relacionados con aspectos macroeconómicos de la Argentina y entró en el plano de la decisión interna de la automotriz.
“La planta de Rosario hoy está para fabricar cualquier plataforma, ya que es muy productiva, flexible y de alta calidad a nivel mundial”, resaltó Rovera, quien reiteró que cualquiera de las dos inversiones que puedan arribar apuntarán “a un mercado regional ampliado” que agrupa a Chile, la Comunidad Andina, México y, posiblemente, otros mercados fuera de Latinoamérica.
Otro factor de peso para competir por una plataforma de clase mundial “flexible”, que incluya la posibilidades de fabricar modelos masivos, también responde a la recomposición del mercado interno. “Porque no sólo está creciendo el campo sino el consumo de la clase media”, aseguró el directivo.
SE VIENEN MÁS PROVEEDORES
De todas formas, Rovera adelantó que el mes próximo se conocerán los primeros indicios concretos del plan 2006-2010. El primer capítulo es la inversión de entre 10 y 15 millones de dólares que destinarán para el desarrollo de proveedores el año próximo, según completó Sarapura.
En este sentido, Rovera señaló que en las últimas tres semanas se reunió con proveedores extranjeros que están interesados en conformar “una sociedad o abrir unidades propias en el país”. Explicó que habló con una quincena de firmas, incluidas algunas que ya operan en el país y están pensando en ampliar su producción local.
“Para nosotros el foco estará en el desarrollo de proveedores en la región: es clave”, remarcó el presidente de GM, quien estimó que pretenden pasar del 35/40% de integración de piezas nacionales actual, al 60/70%.
Aunque destacó el interés y el apoyo del gobierno provincial a la compañía, Sarapura advirtió que “hay que hacer evolucionar la ley de promoción industrial” que permita “atraer más proveedores a Santa Fe”.
Según esta interpretación, algunos proveedores o procesos podrían estar quedando excluidos de la ley de promoción industrial, lo que reduciría el potencial incentivo de instalarse en la región.
En todo momento, ambos directivos prefirieron hablar de una negociación “dinámica” con los gobiernos nacional y provincial, ya que por cuestiones “estratégicas” de la compañía no podían ampliar si están cerrado los acuerdos sobre promoción, subsidios, quebrantos fiscales, etcétera. En los próximos días mantendrán reuniones con autoridades de la provincia.
La historia de la ampliación de la planta de Alvear comenzó a manejarse en el mismo año 1995, poco antes de la inauguración de la fábrica local. Diez años después, el proyecto parece entrar en etapa de definiciones.
El clima que se respira entre los ejecutivos locales, sindicato y funcionarios provinciales lleva al optimismo. Queda por ver si Papá Noel trae el regalito para Navidad.
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