GEÓLOGOS AL SERVICIO DE LA BÚSQUEDA EN EL CEMENTERIO DE SAN LORENZO
Geólogos de la Universidad de San Luis aplicaron un método especial para colaborar con los antropólogos que tienen a su cargo la búsqueda de una fosa común en el cementerio de esta ciudad, a partir de una causa judicial originada en una denuncia que se tramita en el Juzgado Federal 4 de Rosario.
La técnica utilizada por los profesionales puntanos se llama prospección geoeléctrica y se espera que pueda ayudar a determinar si en alguna parte del predio la tierra fue removida en alguna forma mecánica. Esto no implicará la localización de la supuesta fosa que se busca, pero podría facilitar la tarea de los antropólogos. Los resultados de la experiencia se conocerán en una semana.
El trabajo de los geólogos consistió en enviar corriente eléctrica desde la superficie hasta distintas capas subterráneas de la tierra sin hacer perforaciones. El mismo equipo aplicó este método en la búsqueda de las ruinas de Cayastá, donde la prospección geoeléctrica sirvió para detectar la existencia de restos de estructuras edilicias debajo de la superficie de la tierra. Precisamente desde ese lugar de trabajo tomaron contacto con el antropólogo Juan Nóbile, quien lleva adelante la investigación en el cementerio de San Lorenzo, y se ofrecieron los servicios de los científicos puntanos.
Los tres profesionales permanecieron un par de días en San Lorenzo y no cobraron honorarios por su trabajo, que fue ejecutado con equipos propios. Alojados en el Convento San Carlos, tanto los gastos que demandó su estadía como su traslado fueron solventados por la oficina de Derechos Humanos de la Municipalidad de San Lorenzo.
Hurgar sin perforar
El equipo puntano está compuesto por los geólogos David Aguilera, Aldo Giacardi, ambos de la Universidad de San Luis, y Guillermo Sagripanti de la Universidad de Río Cuarto. “Creemos que esta es una buena oportunidad para que una ciencia como la geología pueda ser aplicada en algo tan concreto. Nuestro trabajo consiste en estudiar todo lo que hay debajo de la tierra sin realizar perforaciones”, manifestó Aguilera al ser consultado por La Capital sobre su tarea.
“Vamos examinando -añadió- cómo se comporta el terreno al paso de la corriente eléctrica. Cada capa tiene una densidad distinta y, como pasó en Cayastá, donde pudimos inferir que había algo debajo de la tierra, esperamos que nuestro trabajo sea útil para la búsqueda que se realiza en este cementerio”.
El geólogo indicó que vieron “capas bien marcadas” de la tierra y deslizó la posibilidad de que el predio haya sido en otro tiempo una laguna. El estudio se desarrolló durante unos días y se espera el informe definitivo. “Nuestra labor apuntó solamente a reconocer si es que hay algún sector en el que la tierra haya sido removida”, aclaró Aguilera.
Luego de que en diciembre de 2002 el Juzgado Federal 4 a cargo de Omar Digerónimo recibiera una denuncia sobre la existencia de una fosa común en el cementerio de San Lorenzo, la Justicia dispuso investigar su supuesta localización y, de encontrarla, su apertura. Además luego de que esta noticia tomara estado público algunos familiares de personas desaparecidas en el cordón durante la dictadura militar se presentaron ante el juzgado para realizar el reclamo correspondiente de los cuerpos de sus familiares.
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