GESTO A LA IGLESIA: KIRCHNER, EN LA ASUNCIÓN DEL OBISPO DE RÍO GALLEGOS
El presidente Néstor Kirchner participó ayer de la ceremonia de asunción del nuevo obispo de la diócesis de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín.
Kirchner arribó a la Catedral local a las 18.40 y fue recibido por el obispo saliente Alejandro Buccolini, el nuncio apostólico (es el embajador del Vaticano ante el Gobierno argentino) Adriano Berardini; el gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, y otros religiosos y funcionarios.
El Presidente se trasladó enseguida al gimnasio del Colegio Salesiano Nuestra Señora de Luján, donde se realizó la ceremonia que contó con la asistencia de numerosos feligreses.
La presencia de Kirchner en la asunción del nuevo obispo en Río Gallegos fue interpretada como un gesto evidente de acercamiento del Gobierno con la Iglesia, relación ésta que tuvo momentos de máxima tensión el año pasado.
En realidad, Kirchner decidió viajar en forma sorpresiva desde El Calafate a Río Gallegos, donde estuvo descansando junto a su familia. Hasta ayer al mediodía, no estaba previsto que el Presidente estuviera en la ceremonia de asunción del nuevo obispo de Santa Cruz.
El primer incidente serio entre la Iglesia y el Gobierno se produjo en marzo, luego que Kirchner le pidió al Vaticano el relevo de su cargo del obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto.
Otro escalón del conflicto fue la decisión presidencial de participar del tradicional Tedéum del 25 de Mayo en la ciudad de Santiago del Estero. Fue éste un hecho inédito ya que los presidentes en la Argentina siempre estuvieron en los Tedéum del 25 de Mayo en la Catedral de la Ciudad de Buenos Aires.
Kirchner también salió a responder críticas de altos dignatarios de la Iglesia sobre la situación social, circunstancia que volvió a encrespar los ánimos y postergó en el tiempo el anunciado encuentro entre Kirchner y el cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio.
Designado por el papa Benedicto XVI, Romanín reemplaza a Alejandro Buccolini, quien se retira por cuestiones de edad y mantiene un estrecho vínculo con Kirchner hace ya años.
El nuevo obispo nació en 1954 en la localidad bonaerense de Sarandí; en 1981 se consagró como sacerdote y luego obtuvo un doctorado de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Romanín mantiene fuertes lazos con la comunidad salesiana y hasta hace pocos días era director de esa comunidad en Mar del Plata.
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