GHANA LOGRÓ UNA CLASIFICACIÓN HISTÓRICA
Ghana hizo historia. En su primera participación en una Copa del Mundo, se clasificó a los octavos de final. Derrotó 2-1 a Estados Unidos y se benefició con la caída de República Checa ante Italia por 2-0. Lo que sigue para el conjunto africano no será sencillo: el martes enfrentará, casi con seguridad, a Brasil.
El comienzo del partido fue aburrido, la pelota fue por el aire de un lado a otro y ninguna de las dos selecciones se calzó el traje de protagonista. Estados Unidos era quien más obligaciones tenía de ganar, porque el empate lo dejaba afuera del Mundial.
Hasta los 20 minutos no había pasado prácticamente nada. El partido se jugó lejos de los arcos y sin ninguna de situación de gol. Además, el encuentro estuvo permanentemente cortado por las infracciones y las posiciones fuera de juego.
Sólo un error podía abrir el marcador, y así ocurrió. Cuando se jugaban 21 minutos, Claudio Reyna se equivocó en la salida y Haminu Draman se la robó inteligentemente, quedó mano a mano con Kasey Keller y definió muy bien con un disparo bajo cruzado. Era el 1-0 para los africanos, que se acercaban a los octavos de final.
Y fue gracias a otro error que el marcador se volvió a modificar. Pero esta vez fue de la defensa de Ghana la que le regaló infantilmente la pelota a Beasley DaMarcus, quien asistió de manera perfecta a Clint Dempsey para que anotara el empate transitorio.
Pero la alegría de los dirigidos por Bruce Arena sólo duró cinco minutos: el árbitro alemán Markus Merk –de floja tarea- cobró un inexistente penal de Oguchi Onyewu sobre Razak Pimpong. Saltaron a disputar la pelota, el delantero africano cayó espectacularmente y el juez compró. Stephen Appiah, con un disparo alto, a la derecha de Keller, volvió a poner en ventaja a los africanos cuando restaban segundos para que finalizara la primera etapa.
Estados Unidos comenzó a reaccionar cuando promediaba el complemento. Necesitaba dos goles para torcer la historia y conseguir el pasaje a los octavos de final. Pero los africanos supieron defenderse bien y tampoco se negaron a seguir atacando. Por eso, pese a que el encuentro no tuvo un buen nivel, sobre el final se hizo de ida y vuelta.
El conjunto de Bruce Arena, con los ingresos de Eddie Johnson y Bobby Convey, se volvió más ofensivo. Pero, tal vez, se acordó demasiado tarde de ir a buscar el partido. El final fue de pura impotencia para los norteamericanos y de extrema alegría para los dirigidos por Ratomir Dujkovic, que se convirtieron así en el primer equipo africano en pasar a la segunda ronda.
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