GIGANTESCA MARCHA A FAVOR DEL ABORTO Y CONTRA BUSH
Cientos de miles de personas marcharon ayer por el centro de Washington en defensa del aborto y en contra de la política del presidente George W. Bush, que, según los manifestantes, alienta la erosión de ese derecho y perjudica la libertad de las mujeres a elegir.
“Despidan a Bush”, “Mantengan el aborto legal”, “Es tu elección, no la de ellos”, rezaban algunas de las pancartas que inundaron desde antes de las 10 de la mañana el Mall, la inmensa explanada situada entre el Capitolio y el monumento a George Washington. Otros carteles alertaban: “No al retorno del aborto clandestino”.
El objetivo de las más de 1.200 organizaciones que lanzaron la convocatoria fue enviar un fuerte mensaje a la Casa Blanca y colocar en primer plano el debate por el derecho de cada mujer a elegir cuándo interrumpir un embarazo, un tema que será central en la campaña para las elecciones presidenciales de noviembre.
Varios oradores durante la manifestación aseguraron que éste es sólo el comienzo de una movilización política que se reforzará en los próximos meses.
Con mayoría de mujeres, pero también de hombres de todas las edades provenientes de distintos estados y otros 50 países, la de ayer se convirtió en la marcha más multitudinaria a favor del aborto desde 1992. Aunque la policía no hizo estimaciones, los organizadores calculaban que había un millón de personas, que también reclamaron una mejor atención de la salud de la mujer en todo el mundo, control de natalidad y educación sexual.
Según The Washington Post, la policía informó que antes de las 10 de la mañana 800 ómnibus habían llegado hasta el centro de la ciudad y otros 300 estaban estacionados en las afueras. Además, una multitud colmó los vagones de los trenes y subterráneos. Autoridades del Metro señalaron que hasta el mediodía viajaron unas 350.000 personas hacia el centro de Washington.
Bush fue el blanco principal de las críticas. El presidente ha manifestado públicamente su oposición al aborto —legalizado en EE.UU. en 1973— y en los últimos seis meses firmó dos leyes que limitaron el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo: una prohíbe un método abortivo tardío, y la segunda otorga al feto un status jurídico en caso de violencia contra la madre. Además, prohibió que se destinen fondos federales a organizaciones no gubernamentales de planificación familiar que promueven o practican el aborto.
Francis Kissling, dirigente del grupo Católicos a favor de la Libre Elección, se dirigió a las autoridades para afirmar que “las voces a favor de la libertad de elección resonarán en sus oídos hasta que permitan a todas las mujeres tomar nuestras decisiones sobre la reproducción”.
Pero no sólo el derecho a elegir estuvo presente en las consignas de la marcha. La guerra en Irak y las elecciones también marcaron la manifestación. “Bush alimenta el terrorismo”, decían algunos carteles. Otros llamaban a votar por el demócrata John Kerry, quien se manifestó públicamente a favor del aborto.
La ex primera dama y actual senadora demócrata Hillary Clinton fue una de las caras conocidas que apoyó esta postura. “Este es el comienzo de lo que debe ser un largo esfuerzo para intentar mostrar claramente que esta administración (la de Bush) no se conforma con retrotraernos en el tiempo cada vez que puede sobre temas tan importantes para las mujeres”, señaló.
“Todas las personas están presentes hoy no sólo para manifestar en favor de la vida de las mujeres sino también para movilizarse en vistas de la elección presidencial”, aseguró Hillary. “Un voto por un candidato proelección es un voto por la libertad de conciencia”, afirmó en alusión a Kerry, cuyas dos hijas también participaron de la marcha.
Una cantidad de personajes del espectáculo también se acercaron a la multitud. Entre ellos se destacaban los actores Whoopi Goldberg, Demi Moore, Susan Sarandon, Kevin Bacon y Alec Baldwin. También estuvo el magnate de los medios Ted Turner.
Aunque la marcha fue pacífica y tuvo una fuerte custodia policial, antes de la desconcentración se generaron algunas tensiones entre el público y militantes antiabortistas de la ultraconservadora Coalición de Defensa del Cristianismo, que organizó una “contramanifestación”.
Varios centenares de opositores a la libre elección fustigaron a los manifestantes apelando a Cristo para denunciar “el holocausto del aborto” con fotos de fetos ensangrentados. Como consecuencia de estas provocaciones, varias personas fueron demoradas e interrogadas. Según dijo a AFP el portavoz de la policía de Washington, sargento Scott Sear, “hubo 16 interrogatorios a personas de la Coalición de Defensa del Cristianismo”.
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