GIMNASIA FRENÓ A INDEPENDIENTE: 2-1
Los dos venían entonados. El Lobo había bajado a Racing en el adelantado de l sábado, por 2-1. El Rojo, al día siguiente, en Avellaneda, con una actuación sobresaliente del Pocho Insúa y con uno menos había derrotado a Boca, por 2-1 luego de ir perdiendo. Los dos querían seguir con las rachas.
No sorprendió, entonces, que se hiciera un partido de ida y vuelta. Independiente, lógicamente bajó la batuta de Insúa llegaba con mucha gente, pero su mejor opción en la primera parte fue un tiro libre del volante. Gimnasia parecía un equipo más abierto, controló un poco mejor la pelota y en una palomita de Enría también estuvo muy cerca de marcar el primero.
Por eso no extraño que Nicolás Frutos ingresara solo por el centro del área para tomar un centro de Enría y cabeceara con absoluta tranquilidad para marcar el 1-0 parcial. Bertoni decía con un gesto de la cabeza que no podía ser que el delantero local cabeceara con tal libertad. Pero fue y Gimnasxia estaba arriba.
Por supuesto que a partir de allí, Independiente se fue al humo. Con más energías que precisiones lo apretó al Lobo y hasta hubo un penal muy finito contra Insúa que no vio Pezzotta. Pero también hubo un par de contras que el equipo de Ischia manejó con velocidad y, en uno de ellos, Sebastián Romero tuvo el segundo, pero la punteó muy alto. Luego hubo un remate de Lobos y otra salvada de Charles cuando Romero estaba para fusilar a Navarro Montoya.
Independiente fue perdiendo precisión, al tiempo que Gimnasia parecía cada vez más cerca del segundo, ya que cada contra le ponía los pelos de punta a la muy nutrida hinchada del Rojo que llegó a La Plata. Y como nada cambió en la segunda etapa, tampoco extrañó que el Lobo lograra el segundo gol, en una escapada fenomenal que resolvió con gran precisión Nicolás Frutos, que aprovechó un quedo de Abraham.
Con el 2-0 parecía todo definido. Pero a los dos minutos, Insúa la pisó en la boca del área y con un pase fenomenal lo dejó solo a Losada que descontó. Independiente sintió que estaba muerto con el 2-1 cuando quedaba casi media hora de juego y empezó el momento de mayor dominio del equipo de Bertoni. Gimnasia, a su vez, se refugió muy atrás, si bien se mostró compacto.
Sufrió desde entonces. La media hora final fue de furia para el Rojo en los que acarició el empate y estuvo ahí de lograrlo cuando Insúa metió un pelotazo tremendo en el travesaño. Pero ganó Gimnasia por lo hecho en los primeros 60 minutos. Y está bien.
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