GINOBILI ANTE SU GRAN DESAFÍO.
Estados Unidos.- Cada uno llega a la gran final de la NBA con su particular historia. San Antonio, con el propósito de conseguir su primer título en una temporada normal y terminar así con las críticas sobre aquel primero, logrado en 1999, durante una serie regular reducida a sólo 50 partidos debido a la huelga por el pedido de aumento salarial de los jugadores. New Jersey Nets, por su lado, pretende resarcirse de la humillación sufrida el año último cuando cayó en la lucha por el anillo con los Lakers por 4 a 0. Un barrida que lo avergonzó.
Cada uno con su espina clavada, con su indignación a cuestas, tratará de arrancar con un éxito hoy, desde las 21.30 (hora argentina), en el SBC Center, de esta ciudad, la final que se definirá al mejor de siete partidos, con formato 2-3-2 y que televisarán Canal 9 y ESPN para nuestro país. Una final histórica para los argentinos, claro está, debido a la presencia del bahiense Emanuel Ginóbili. El primer compatriota que alcanza una definición en la más elevada elite del basquetbol y, lo que es más trascendente, con un preponderante papel en su equipo.
De todos modos, hay que decirlo, no será una puja de alto voltaje mediático pues se medirán dos equipos de escaso predicamento en EE.UU. Ambos provienen de la desaparecida organización de basquetbol cuyas siglas eran ABA. Los Spurs pueden tener al mejor basquetbolista -Tim Duncan- pero no al más carismático, sin dudas. Los Nets atraerán algo más la atención, pues tras la pobre campaña de los Knicks, los neoyorquinos apoyarán a sus vecinos, donde sobresale la figura de Jason Kidd.
Las apuestas favorecen a San Antonio, por aquello de que el Oeste tiene hombres altos, desequilibrantes y practica un juego más aguerrido. En la última década, mientras no estuvo Michael Jordan en Chicago, las finales siempre quedaron en manos de los equipos del Pacífico.
Si no reaparecen los cortocircuitos anímicos tan característicos de los Spurs, si no se repiten bajos porcentajes en los tiros libres y si los tiradores tres puntos -Bowen, Jackson y Manu Ginóbili o por qué no Steve Kerr-, mantienen un aporte regular desde el perímetro, San Antonio tiene las mejores posibilidades. Los Nets se sustentan en la genialidad de la conducción de Kidd y en la defensa de Kenyon Martin, pero no cuentan con hombres peligrosos bajo los aros. Allí tendrá que marcar la diferencia San Antonio, con Tim Ducan, primeramente, y luego con Malik Rose y el almirante David Robinson.
De ventaja por la condición no se puede hablar. Los Spurs la tuvieron siempre y perdieron tantos partidos en su cancha como ganaron afuera. Las tres series anteriores la definieron por 4 a 2 y como visitantes. Pocos suponen que será una serie larga. Aunque Byron Scott, DT de los Nets, dice: “Mis jugadores ya perdieron una final y no quieren sufrir lo mismo. A la estatura de los Spurs le opondremos velocidad. La propuesta es ganar uno aquí y definir en New Jersey”.
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