GINÓBILI: “LOS SUEÑOS HAY QUE TERMINARLOS BIEN”.
Tuvieron que pasar 104 partidos para que Gregg Popovich sorprendiera a propios y extraños. De tanto que lo pedían los fanáticos argentinos, después de mostrar que es un jugador para la NBA, el técnico de San Antonio Spurs le dio a Emanuel Ginóbili la chance de tener la última pelota del cuarto partido de la final. Es cierto, Manu erró el triple que hubiera llevado todo al suplementario. Pero su juego fue tan explosivo para la levantada de su equipo que no puede opacarlo un error. Aunque para el bahiense no haya consuelo.
“Me gustaría tener esa chance de nuevo. Todas las veces que sea necesaria. Prefiero perder habiendo tenido una responsabilidad, que perder diciendo que no tuve nada que ver”. Un Manu auténtico fue el centro de atención de la prensa mundial. Que le insistió que contara ese último tiro. “Fue bueno pero lo fallé. No hay que hacer un drama —dijo—. Estoy feliz de que Pop confiara en mí para darme el tiro”.
Estaba apagado Manu. “No me siento muy bien. Perdimos una final. No me interesa jugar bien o mal. Nadie puede estar satisfecho cuando tu equipo pierde”, confesó aún descalzo, con una remera blanca impecable con el logo de Jordan.
La jugada que más lo molestó no fue el triple final. Fue el rebote que no pudo tomar al molestarse con Duncan. “Eso es lo que más me calienta. La pelota estaba en el aire y cada uno va a muerte a buscarla. Tim y yo no nos dimos cuenta, no nos hablamos. Cada uno pensó que la tenía. Eso es lo que más enojado me dejó”, dijo.
No es chauvinista afirmar que cada vez que entra Manu a la cancha le cambia la cara a San Antonio. No hay otro jugador que se tire de cabeza a las pelotas. No hay otro que quiera robar todos los balones, hasta el extremo de que los jugadores de New Jersey por momentos no la querían ni picar. Con Ginóbili en cancha, en lo que va de las finales, los Spurs sacaron una diferencia de 22 puntos sobre su rival.
Entre los novatos que jugaron los playoffs, Ginóbili es el mejor en asistencias (3,1) y robos (1,68), cuarto en minutos jugados (27,3) y quinto en puntos (9,2) y rebotes (3,7). En San Antonio, está primero en robos en los playoffs y en las finales (2,25). Además, es el segundo triplero del equipo (40,6 %) y el tercero en asistencias en la postemporada. Y en estas finales, es el tercer rebotero (4,3), después de las Torres: Duncan y David Robinson.
¿Qué pretenderá Popovich cuando dice que Manu “es muy bueno con la pelota, pero necesita mejorar en defensa”? ¿Se habrá percatado que en los últimos dos partidos, Kerry Kittles y Lucious Harris desaparecieron de la escena con la marca del argentino? El dice que quiere ir con ventaja a Texas. “Queremos volver 3-2 arriba, porque de dos partidos en casa, uno tenemos que ganar. Jugar los últimos dos con la obligación de ganarlos sería más complicado”, afirmó Ginóbili. Pasó el rebote perdido. Pasó el triple errado. Manu mira para adelante: “Perdimos una gran posibilidad pero esto sigue. Estamos iguales y todo está por decidirse”. Aunque sabe que hoy se la juegan: “Esto es un sueño. Y un sueño querés terminarlo bien y no convertirlo en una pesadilla. Una vez que estás acá, querés ganar. Si no, nos vamos a desilusionar”.
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