GM DICE QUE LA NUEVA PLATAFORMA EN ALVEAR SE DEFINE ANTES DE FIN DE AÑO
“En los próximos seis meses tendremos más definiciones”, aseguró Ray Young, presidente de General Motors para el Mercosur. “Durante este año habrá varias visitas y eso significa proyectos en marcha”, dijo Felipe Rovera, titular de la compañía en Argentina y de la Asociación de Fábricas y Automotores (Adefa). Los altos directivos de la compañía estadounidense volvieron a patear una vez más para adelante las posibilidades de invertir en la planta de Alvear en una nueva plataforma para fabricar otro modelo además del Corsa Clasic y la Gran Vitara.
A diferencia de varios de sus competidores, que en los últimos años vienen invirtiendo en el desarrollo de nuevas plataformas en el país, el presidente de Adefa insiste en que Argentina debe adoptar el modelo asiático como condición necesaria para definir su apuesta en la Argentina, más que por sus dificultades financieras que atraviesa su casa matriz.
De todas formas, los ejecutivos dijeron estar muy activos en los últimos días y afirmaron que están dando pasos hacia delante en la concreción de un nuevo proyecto en el país. Sin embargo, el objetivo que tienen por ahora es consolidar el programa de nacionalización de autopartes. Estiman que durante 2006 dejarán de importar la mayoría de otras 140 autopartes.
Justamente, Young y Rovera participaron días atrás en Buenos Aires de un encuentro mundial de proveedores de GM -que, con fines de integración, se realizó por primera vez en Argentina- donde mantuvieron reuniones con autopartistas, con algunos de los cuales cerraron acuerdos de provisión. Buscaron, por ejemplo, tanques de combustibles con todo el sistema de inyección y dicen haber encontrado “una receptividad fantástica”. En ese marco, esperan sumar “hasta 20 proveedores locales más, a través de joint ventures, en los próximos 18 meses”.
-¿Alcanzar esta ampliación de proveedores locales es una condición para definir el fortalecimiento de GM en Rosario?
-Young: Sí, es muy importante para fortalecer el programa de nacionalización de autopartes. Nuestro programa destinado a incrementar la fabricación nacional de piezas mediante el desarrollo de proveedores locales apunta a elevar del 40% actual hasta el 65%. Reemplazaría lo que hoy traemos de México, Brasil y otros países. Representará negocios potenciales por 50 millones de pesos al año, que se sumarían a los 140 millones de dólares por año que ya compramos en Argentina.
-¿Cuánto hay de probable para la fabricación de un nuevo modelo en Rosario, o sólo son conversaciones por ahora?
-Young: Es probable. Estamos trabajando con ese objetivo. Tenemos muchos contactos y estamos desarrollando otros. En los próximos seis meses tendremos más definiciones. Antes de fines de año queremos terminar un proyecto que presentaremos a nuestra compañía y al gobierno.
-Rovera: Young es cauteloso, pero yo me permito decir que durante este año habrá varias visitas y eso significa proyectos en marcha. Tenemos confianza que bastante antes de fines de año podamos anunciarlo.
-¿Qué falta?
-Rovera: Sabemos de nuestras obligaciones y riesgos, pero necesitamos condiciones similares a las que se ofrecen en otras partes del mundo, factores para operar como en países de Asia. El tipo de cambio argentino es favorable y representa uno de los factores que da competitividad a este país, pero es fundamental un marco de previsibilidad.
-¿El gobierno nacional ha hecho de la estabilidad del tipo de cambio casi un dogma?
-Rovera: Lo reconocemos, pero no sólo se trata de definiciones puntuales. Estamos hablando de inversiones por centenares de millones de dólares y entonces lo que se tiene en cuenta es si hay reglas de juego claras para los próximos cinco años. Queremos la mayor claridad posible. Somos empresarios maduros y asumimos nuestra parte, pero aspiramos a contar con adecuada infraestructura, servicios y otras responsabilidades gubernamentales. Hoy el gobierno argentino está muy abierto a completar inversiones en esos aspectos.
-Young: Este gobierno quiere inversiones. El presidente valora el crecimiento de la industria, como un camino para la creación de nuevos empleos. Estoy impresionado por la receptividad del gobierno.
-¿Les preocupa la falta de un acuerdo definitivo en el Mercosur para el sector automotriz?
-Young: Es un punto clave para el futuro. No lo conseguimos todavía, pero lo vamos a lograr. Argentina entiende esta necesidad. Las fábricas y Adefa están convencidas y estoy seguro de que vamos a lograr un acuerdo favorable para Argentina.
-¿Están más interesados en el ambiente interno que en el externo, parece?
-Young: Estamos contentos con el crecimiento argentino de los últimos dos años y esperamos que continúe, porque confiamos en el crecimiento sustentable. La competencia no es Brasil, sino China, Corea y otros países fundamentalmente asiáticos. Confiados en Argentina estamos escuchando a los proveedores para ver que nos pueden aportar.
-Rovera: Fiel a sus orígenes, Young considera que para crecer se debe ser fuerte en el mercado interno, como es el modelo japonés de negocios. A él le cuesta entender cómo aquí no más del 25% de los autos son vendidos mediante financiación. Prefiere menor crecimiento quizás, pero en un marco de previsibilidad.
-¿Han explorado con el gobierno alguna flexibilidad crediticia o planes de financiación conjuntos?
-Rovera: Más allá de los planes creemos importante reconquistar la confianza de los consumidores en los créditos. En ese sentido, preferimos el crecimiento gradual pero sustentable. En Brasil, el 70% de los autos son financiados. Y Argentina puede crecer en créditos. Sabemos que Adefa, los bancos y el gobierno lo ven como una asignatura muy importante.
-Esa es una debilidad. ¿Cuáles son las amenazas?
-Young: Nuestra industria es global y la principal amenaza es el crecimiento de otras zonas del mundo. La política del gobierno argentino debe reconocer esta amenaza. La industria china está creciendo significativamente y si no actuamos a tiempo destruiría no sólo la industria argentina sino la brasileña también. De todos modos, para crecer necesitamos de los mercados emergentes. Por eso hacemos foco, además de Asia y el Pacífico, en América Latina y particularmente en el Mercosur.
-¿Cómo observan las pujas salariales en Argentina?
-Rovera: Este país no puede cumplir sus contratos con crecimientos de dos dígitos en salarios. Precisamos un ambiente estable. Lo sucedido hasta aquí lo comprendemos, pero hoy los salarios están actualizados. El mundo está mirando a la Argentina y no puede pasar lo de los petroleros en el sur. Estamos hablando con Smata y si bien es una negociación difícil, estamos transitando por carriles inteligentes. Sólo con ver nuestras inversiones, han tomado una actitud profesional. Creo que el gremio se reúne a fines de mes en Rosario para debatir internamente y nos parece muy bien porque queremos una relación madura, conscientes de que estamos delineando el futuro de la industria automotriz en la Argentina.
-¿Cuáles son las expectativas de crecimiento?
-Young: Esperamos aumentar la producción entre 5 y 10% durante este año. Para ello, hay entre 500 y 600 millones de dólares para invertir en América Latina a mediano plazo, de los cuales entre 200 y 250 millones están enfocados a la Argentina, incluyendo los proyectos comentados.
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