GOBERNADOR RADICAL DICE QUE EL PARTIDO “NO EXISTE COMO ALTERNATIVA”
El gobernador de Santiago del Estero, el radical Gerardo Zamora, ratificó hoy su alineamiento detrás del presidente Néstor Kirchner, cuestionó duramente la conducción de la UCR, que apoya una alianza con Roberto Lavagna, y advirtió que “como alternativa, el radicalismo no existe”.
Según dijo a radio Américda desde Madrid, donde acompaña la gira española de Kirchner, la UCR “viene conducido de manera tal que tiene una oposición ilusoria y una alternativa cada vez más alejada de la sociedad”.
Zamora advirtió que “sectores” partidarios “hablan desde posiciones excursionistas” y “de golpe, buscan alguna alianza que les pueda permitir mantener algunas bancas en algunos distritos donde el radicalismo no tiene ni siquiera el mínimo peso electoral para meter un diputado”.
Advirtió que esos sectores quieren que se debata “una candidatura que ni siquiera está firme, y andar discutiendo candidaturas virtuales, me parece que no es el momento”, apuntó.
El mandatario santiagueño apuntó directamente contra el titular del comité nacional, el mendocino Roberto Iglesias, que junto al ex presidente Raúl Alfonsín busca una alianza opositora en 2007 con el ex ministro Lavagna.
Para el santiagueño, “acompañar (al Gobierno en) las cosas que estén bien, no es equivocado” y advirtió que “si la oposición del radicalismo fuera la oposición de Buenos Aires, o el peso de Buenos Aires, el radicalismo no existe ya en el país, y ellos son los que están marcando” la política de alianzas.
Insistió que hoy “el radicalismo no existe como alternativa” y advirtió que no plantea pasarse a las filas del kirchnerismo, sino apoyarlo “desde la identidad partidaria”.
“Hoy se está discutiendo, sin candidato propio y sin posiciones propias, quién tiene pertenencia partidaria y quién queda excluido por pensar diferente”, se quejó, en directa alusión a la reunión del jueves del Comité Nacional de la UCR, de donde podrían surgir definiciones y se amenaza con sanciones quienes desobedezcan la posición del Partido y vayan con el Gobierno en 2007.
Zamora advirtió que esas amenazas “no es un problema que me preocupe, porque no hay jurisdicción ni autoridad para expulsar a nadie dentro del partido, y menos quienes ni siquiera tienen algún éxito como para discutir el éxito de otras provincias”.
El gobernador pidió una “renovación” partidaria, al advertir que “no puede ser que siempre sean las mismas caras, que lo han llevado al 2 por ciento a nivel nacional en la última elección, y ahora no sabemos bien qué es lo que pretenden”.
Finalmente, rechazó que el sector que apoya a Kirchner -básicamente los gobernadores y varios intendentes- vayan a ser absorbidos por el oficialismo y en tal sentido sostuvo que “de la misma manera se podría decir que al radicalismo se lo va a chupar el duhaldismo en Buenos Aires si va con Lavagna, si es que eso ya no está ocurriendo”.
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