GOBIERNO Y COMUNA MÁS CERCA DEL ACUERDO PARA LA CÁRCEL EN PIÑERO
La ardua negociación por la construcción de la cárcel en Piñero tiene desde ayer un nuevo capítulo, aunque en este caso esperanzador por el acercamiento que tuvieron las partes: el presidente comunal Walter Carenzo y el gobierno provincial representado por el ministro de Obras Públicas Edgardo Berli. Entre ambos acordaron el construcción de un barrio de viviendas para los futuros guardiacárceles y la conexión de la red de gas natural, que llegará hasta la nueva cárcel, que eran dos de las exigencias. Según el titular del Servicio Penitenciario, Armando de Martín, “el tema mejoró”. “Hablamos con Carenzo y me dijo que le comunicó a la empresa que presentará los planos y el proyecto para liberar esta semana, luego obviamente del pago de 200 mil pesos como fija la ley, que es el uno por ciento de costo total de la obra”. Solo quedan por responder dos exigencias para firmar el acuerdo: una es el recambio de un transformador de energía eléctrica de la EPE con PCB, por dos nuevos y un tendido de 150 metros de cable. Y la otra es el estabilizado de las calles. De no mediar sorpresas, en la semana podría haber “fumata blanca”.
Carenzo explicó que la necesidad de los dos nuevos transformadores de energía eléctrica respoden a una necesidad concreta: el único transformador del pueblo tiene PCB y no da a vasto con la demanda de Piñero. Hay momentos del día en que no funcionan los electrodomésticos por la baja tensión. Esto no nos parece un exigencia desmedida. Y lo que la provincia nos dice en que van a negociar con la EPE el recambio”, explicó el presidente comunal. Lo que quedaría es solo un cable envainado que le brinde electricidad a un barrio de viviendas tipo FONAVI que no puede ser inaugurado porque no tiene energía.
En rigor la negociación se encauzó en los últimos días, ya que hace solo 15 días la diferencia eran claras y parecían irreconciliables: 1.500 metros de caños que conecten a Piñero con el tendido de gas natural, una nueva dotación de policías, móviles y 150 metros de tendido eléctrico. Estas exigencias las había planteado Carenzo frente al secretario de Obras y Servicios Públicos.
La misma habian sido correctamente argumentados por Carenzo “no firmamos porque exigimos garantizar la seguridad externa del penal para lo cual queremos más personal policial, móviles y una nueva comisaría”.
En un arranque de sinceridad, Carenzo habia confesado que “necesitamos obras públicas importantes para nuestro pueblo para contrarrestar los efectos quizás negativos que pueda traer la cárcel y con los que nos han cacheteado tanto los detractores”.
En aquel momento el presidente comunal se había quejado porque “mientras nos hacen responsables por la demora de la construcción de la cárcel, nadie sabe que en estos 9 años que llevamos con el proyecto, jamás vino ningún funcionario provincial a explicar de qué se trataba en su totalidad”.
En este sentido Carenzo reconoció que “para Piñero la cárcel es una construcción significativa y va a ser que cambie hasta la manera de manejarnos dentro del distrito porque va a venir mucha gente de golpe y nos preocupa la seguridad del perímetro”.
Carenzo habia explicado que el pedido el gas natural no es un capricho, porque cuando trajeron el proyecto de cárcel nos aseguraron que estaría conectado a la red de gas natural y que el caño mayor pasaría por la planta urbana.
El presidente comunal completó el listado con un convenio que establezca claramente que el personal que trabaje en la obras sea de la zona, para reactivar el mercado laboral que está deprimido, y que se cumpla con una vieja promesa, que desapareció como la red de gas natural y que era un barrio de 70 viviendas para el personal penitenciario.
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