GOLPEAN, AMORDAZAN Y METEN EN UNA BOLSA A NENE DE DOS AÑOS
Un niño de dos años fue golpeado, atado y amordazado por un adolescente de 15, quien además lo introdujo dentro de una bolsa de arpillera, hasta que la madre del pequeño logró liberarlo, cuando los descubrió en una habitación de un establecimiento rural de la localidad jujeña de Monterrico.
El hecho se produjo durante el fin de semana pasado, aunque la Policía provincial lo informó recién hoy, en una finca situada sobre la ruta provincial 44, en Monterrico, unos 40 kilómetros al sur de la capital provincial.
El chico de 15 años, quien escapó del lugar al verse sorprendido, fue detenido horas más tarde por la Policía y puesto a disposición de un Juzgado de Menores que caratuló el hecho como “tentativa de homicidio”.
El chiquito permanecía hoy internado en el Hospital de Niños de San Salvador de Jujuy, aunque su estado no revestía gravedad.
El médico de guardia Martín Súbelas, que lo atendió en un primer momento, indicó que el pequeño sufrió una herida cortante en el cuello y tenía otros “signos de violencia”.
El adolescente agresor fue alojado en la comisaría 29 de Monterrico, pero hoy la Policía lo trasladó a la capital provincial para realizarle estudios psicológicos y otras pericias ordenadas por el juez.
La denuncia de lo ocurrido fue asentada en la seccional 29 de esa localidad por la madre del pequeñito, Ana María Tapia, indicó la Policía.
Aparentemente, la mujer habría comenzado a buscar a su hijo cuando no lo encontró en su habitación, con la ayuda de su hermana y de otras personas que trabajan en el establecimiento rural.
En un momento, según la versión de la mujer, habrían escuchado sollozos en otra habitación de la finca entonces, junto a las personas que estaban colaborando con la búsqueda, fue hasta allí y encontró a su hijo maniatado, amordazado y metido dentro de la bolsa de arpillera.
El chico de 15 años, según esa misma versión, estaba en el lugar, pero al verse descubierto huyó y fue detenido horas después deambulando por el centro de Monterrico.
El adolescente viviría en la misma finca rural donde se produjo el hecho.
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