GOLPEAN FEROZMENTE A UN JOVEN EN UNA DISCO DE POSADAS
Un joven de 22 años permanecía anoche en coma irreversible tras ser brutalmente golpeado a la salida de un boliche céntrico de Posadas.
Iván Andrés Nercol, un estudiante de Ciencias Económicas, fue encontrado alrededor de las 5.45 tirado en el pasillo de salida del Complejo Power, ubicado en la zona céntrica de la ciudad.
Los empleados del local que lo auxiliaron le dijeron a los investigadores que el muchacho no alcanzó a contarles qué había sucedido porque se desvaneció e inmediatamente fue llevado al Hospital “Doctor Ramón Madariaga”.
Los médicos de ese centro asistencial establecieron que presentaba lesiones graves en la zona de la cabeza y en horas de la mañana lo derivaron a un sanatorio, donde al filo de las 17 se determinó que su cuadro era irreversible.
Anoche los familiares autorizaron la ablación, que no será total porque los médicos forenses pidieron la conservación de algunos órganos para su posterior estudio. La autopsia podría realizarse hoy a la mañana, lo cual permitirá establecer las causas de la muerte.
La seccional segunda de Policía fue alertada sobre el hecho alrededor de las 6.50 por una oficial que realizaba guardia en el local. A partir de allí se inició una investigación que está a cargo de esa dependencia y el juez de Instrucción Eduardo D’Orsaneo.
El magistrado realizó ayer a la mañana una inspección en el boliche y ordenó su clausura hasta hoy, cuando se vuelva a requisar el lugar.
Nercol, que residía en Garupá, una localidad ubicada a unos quince kilómetros de la zona céntrica de Posadas, había ido al boliche con varios amigos. El grupo salió un rato antes del local nocturno y recién se enteraron de la agresión a media mañana, cuando la Policía los fue a buscar para que declararan como testigos.
Los jóvenes dijeron que durante la noche la víctima no había mantenido ningún altercado con otras personas y tampoco había bebido en exceso.
Voceros policiales indicaron que además de varios hematomas en el rostro, Nercol tenía una herida punzo-cortante en la región occipital y en los nudillos de una de sus manos, lo cual hace suponer que alcanzó a pegarle un puñetazo a quien lo atacó.
Los investigadores reconocieron anoche que todavía no habían logrado establecer qué sucedió en el boliche. Es que los empleados de seguridad se colocan en la entrada al pasillo y desde allí no alcanzan a ver el último tramo, que da a la calle.
Esta es la segunda víctima que se cobra la noche posadeña en los últimos años. Francisco Javier “Pincha” Centeno, de 17 años, murió el 21 de septiembre de 2002, horas después de ser atacado a golpes a la salida de un boliche. La Justicia nunca halló a los culpables.
Esto llevó a las autoridades municipales a sancionar un Código de Nocturnidad que restringe la venta de bebidas alcohólicas, incluso para los mayores, y obliga a los boliches y pubs a cerrar sus puertas a las 6, además de no permitir el acceso a personas menores de 18 años.
Los que transgreden las normas reciben fuertes multas e incluso la Municipalidad tiene facultades para clausurar en forma definitiva a los locales reincidentes.
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