“GRACIAS, DON OSVALDO”
Don Osvaldo , es un honor estar aquí rindiéndole este homenaje, y recordar las palabras de Silvio Rodriguez , que dijo una vez “hay dos tipos de escritores, los que dicen algo sobre la vida y los que apilan hojas escritas que solo amontonan letras”.
Me pareció maravilloso cuando lo escuché hace muchos años y lo anoté, sin saber que un día sería la mejor definición para distinguir a Osvaldo Bayer sobre otros, para distinguir a gente como usted , para distinguir a gente comprometida con la vida. Don Osvaldo, vaya si usted escribió sobre la vida y también sobre la muerte, muchas veces llegada antes de tiempo, de la mano de la maldad, de la injusticia, de la mentira y de la intolerancia, y aunque usted mismo dijo “los homenajes hieren la humildad” este homenaje, maestro se lo tiene bien merecido.
Don Osvaldo, usted ha escrito mucho y ha luchado más, pero a mí, de todo lo que leí de lo que usted escribió, lo que más me gustó es algo que dice así.
“ La verdadera fantasía del intelectual debe ser la fantasía por el cambio; soñar con darle forma al cambio y ayudarlo con la palabra. La gran fantasía del intelectual debe ser lograr la derrota del egoísmo mediante la razón de la dignidad. Despreciar al explotador, al que sirve a la explotación y al que oculta la explotación. Y también a todos los que sirven de payasos a esa política de la vergüenza ”.
El gran Pablo Neruda , Don Osvaldo, escribió alguna vez Muere lentamente quien no arriesga lo cierto por lo incierto. Y Usted Don Osvaldo vaya si arriesgó a lo largo de su vida.
Se ha dicho muchas veces, injustamente, que la ciudad de Santa Fe no tiene grandes personalidades de la cultura. Eso es mentira, Santa Fe tiene enormes personalidades de la cultura, lo que no ha tenido son justos homenajes oficiales. La prueba de ello es que recién hoy estamos homenajeando a Osvaldo Bayer.
Por Santa Fe, por esta ciudad, anduvieron los hermanos Maragno y Washington Castro en la Escuela Superior de Música ofreciendo conciertos populares gratis; el “Cocho” José María Paolantonio con gran sacrificio poniendo en escena “La Cantante Calva” de Ionesco, Fernando Birri haciendo sus primeras armas fílmicas en la legendaria Escuela de Cine de Santa Fe, por cuya reapertura tanto ha hecho Lucho Barrera, el Señor Presidente de esta cámara y es justo reconocerlo . Santa Fe, ciudad de ciegos, leí en algún paredón de esta querible y sufrida ciudad. Santa Fe ciudad de poetas, de pintores, de músicos, y de artistas que merecen ser recordados y homenejeados. En aquella época de esplendor de la Cultura de Santa Fe, a finales de los cincuenta, fué electo Gobernador de Nuestra Provincia Don Carlos Sylvestre Begnis, quizás el mejor gobernador que hayamos tenido, y en ese 1958 designa como Director General de Cultura de la Provincia al mejor poeta que haya dado esta ciudad, el inolvidable Paco Urondo, que ayudó a su amigo Birri a filmar Tire Die, y a los que tal vez no le hayan perdonado nunca que llevaran a la función de estreno en el Paraninfo a los cabecitas negra de Alto Verde y Barrio El Triángulo.
Paco se tuvo que ir de la Dirección de Cultura de la Provincia que el mismo había ayudado a crear, por esa y otras intolerancias.
Disculpeme la disgreción Don Osvaldo, por contar todo esto en su homenaje, sus cuatro años junto a Paco en Clarín tal vez me lo permitan. Hace poco se cumplieron, el 17 de Junio, 28 años del aseseinato de Paco a manos de la dictadura. El intendente de Guaymallén, Mendoza, donde lo mataron, se acordó de Paco, y decidió plantar un arbol con su nombre, junto a su hija Angela, beba sobreviviente de aquel tiroteo. Ese día esa mujer de 28 años, en esa triste esquina donde Urondo se nos fue se acordó de la ciudad natal de su padre, la que no se acordó de él. El Intendente de Santa Fe tal vez este enterado de lo que pasó ese día de 1977, pero no hizo nada que yo sepa, nadie del Estado de esta Provincia hizo nada que yo sepa por recordar a Paco ese Día. El creador de la Dirección General de Cultura de la Provincia, el Director de Cultura de Sylvestre Begnis.
Nadie siquiera se acordó que en euskerra, la lengua vasca, Urondo (ur-ondo) significa agua buena. Como el mismo decía, yo soy Urondo, de Santa Fe, de la ciudad del agua buena.
Y lo citamos aquí, Don Osvaldo, y reitero las disculpas, si cabiesen, porque seguro Paco Urondo, el gran Director Provincial de Cultura hubiese querido este homenaje para usted, Don Osvaldo Bayer. Para usted Don Osvaldo, santafesino, escritor, periodista, historiador, dirigente sindical, preso político, exiliado, luchador, compañero, amigo y maestro, para usted Don Osvaldo vaya pues este tardío pero justísimo homenaje a su obra y a su lucha, en la tierra que lo vió nacer.
Pronto habrá en algún lugar de Santa Fe Don Osvaldo, como ya la hay en Buenos Aires una plazoleta que se llame La Patagonia Rebelde. Pronto la habrá porque esta ciudad se la merece.
Don Osvaldo, un luchador es como cualquier hombre, pero cualquier hombre no es un luchador, y usted es un luchador.
Don Osvaldo, gracias por estar con nosotros aquí, en nuestra provincia, aquí, en su ciudad, gracias por honrarnos con su dignidad, gracias por hablar de tantas cosas, Don Osvaldo.
Gracias por recordarnos cada día que no debemos aceptar lo habitual como cosa natural, gracias por recordarnos cada día que nada debe parecer imposible de cambiar..”.
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