GRAN CONCURRENCIA DE PÚBLICO POR LOS FESTEJOS DEL 25 DE MAYO
Decenas de miles de personas colmaban esta tarde la Plaza de Mayo para presenciar la fiesta de conocidos músicos y bailarines organizada por el Gobierno, que era celebrada con gran entusiasmo y aplausos por la gente.
Piñón Fijo, la banda de los Granaderos y el bailarín Maximiliano Guerra ya pasaron por el gran escenario instalado frente al Cabildo, y deleitaron a la gente que desde antes del mediodía se fue concentrando en la plaza.
Prácticamente en todo el perímetro del histórico paseo no cabía una persona más, aunque sí en las calles que lo rodean.
Con un perfecto sistema de sonido, y un sol que sorpresivamente comenzó a brillar, el espectáculo era seguido con gran silencio y atención y c
Además de una gran cantidad de chicos que fueron a ver a Piñón, familias enteras, turistas y hasta un numeroso grupo de piqueteros, se mezclaban en la plaza donde el plato más fuerte se producirá en momentos más, cuando aparezcan el español Luis Eduardo Aute, el cubano Silvio Rodríguez y Charly García.
Los pasos de Kirchner
Mientras miles de personas se congregaban en la Plaza de Mayo para asistir al festival musical que se lleva a cabo en estos momentos, el presidente Néstor Kirchner encabezó la celebración del 194° aniversario de la Revolución de Mayo con el tradicional saludo de autoridades y el solemne Tedéum en la Catedral Metropolitana (Ver: Bergoglio criticó las luchas internas y la ambición de poder ).
En coincidencia con su primer año en el Gobierno, Kirchner, que no lució -como lo hacen habitualmente los presidentes en esta fecha- ni la banda presidencial ni el bastón de mando, se declaró “emocionado” porque “es el día de la Patria, y el recuerdo de mucho tiempo de lucha”.
Además, el primer mandatario dijo hoy que “en Argentina se está recuperando un pueblo y la identidad”, al tiempo que aseguró que “una de las tareas fundamentales” de su gobierno es “volver a encontrar la inclusión social”, al recorrer a pie la Plaza de Mayo, tras el Tedéum que se celebró en la Catedral metropolitana.
El primer mandatario, que también optó por saltear de los festejos el típico chocolate servido en la residencia de Olivos, se presentó a las 10.10 en la Casa de Gobierno junto a la Primera Dama, Cristina Fernández, para recibir el saludo del cuerpo diplomático, miembros del Gobierno, de los poderes Legislativo y Judicial, de la Iglesia y las Fuerzas Armadas.
Entre los invitados especiales se encontraba el ex presidente Raúl Alfonsín, quien también asistió al Tedéum.
Con su habitual traje azul cruzado y el saco desabrochado, con una escarapela en la solapa, Kirchner, junto a la primera dama, que lucía traje negro de pantalón y saco y blusa blanca de satén, fue saludado en el Salón Sur por los diplomáticos flanqueado también por el canciller, Rafael Bielsa y su esposa.
A continuación se trasladó al Salón Blanco, colmado de invitados, donde recibió el saludo de Alfonsín y de los ministros y secretarios de Estado, del vicepresidente, Daniel Scioli y su esposa, Karina Rabolini; las autoridades de las Fuerzas Armadas, el titular de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Petracchi y otros miembros del cuerpo.
Acto del gobierno porteño
Por su parte, el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, encabezó bien temprano los festejos por el día de la Revolución de Mayo en la Plaza de Mayo, donde izó la bandera en el mástil central con la presencia de tropas de Granaderos y Patricios.
Luego de esa tradicional ceremonia, Ibarra se dirigió a la Casa de la Cultura, donde se ofrecía un “chocolate bien caliente con masas”, según su invitación, a miembros del gobierno, e invitados especiales.
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