GRAN EXPECTATIVA DE VICENTÍN TRAS LA COMPRA DE FRIAR
Friar SA es uno de los principales exportadores de carne del país, es el mayor prestador de empleo privado en Reconquista (tanto en forma directa como indirecta) y es clave en el negocio ganadero de la región. Hace años que estaba en venta, ya que arrastra una pesada deuda de más de 120 millones de pesos, la mayoría con el exterior. Actualmente faena unas 700 cabezas diarias.
Los orígenes de Vicentín se remontan al año 1929, en la Ciudad de Avellaneda, Provincia de Santa Fe. Durante los primeros tiempos, la firma funcionó como acopiadora de algodón y almacén de ramos generales. Años más tarde, en 1937, en Avellaneda se inauguró la primera planta desmotadora de algodón y en 1943, la empresa comenzó con la fabricación de aceites vegetales e industrialización de semillas de lino, algodón y maní.
Pero el gran despegue de Vicentín comenzó a partir de 1966 cuando incorporó en la producción de aceites el proceso de extracción por solventes. Esta innovación aceleró el crecimiento de la compañía y posibilitó la construcción y puesta en marcha en 1979 de una segunda planta industrial localizada en Ricardone, en el sur de la provincia de Santa Fe.
Los volúmenes de producción logrados posibilitaron la apertura hacia el mercado internacional. Es en este marco que en 1987, la empresa comenzó a operar desde su propia Terminal de Embarque, erigida en San Lorenzo, junto al río Paraná.
Los años ’80 significaron también la expansión en el rubro algodonero, con la construcción y adquisición de nuevas plantas desmotadoras en Avellaneda (Santa Fe), Bandera (Santiago del Estero), El Colorado (Formosa) y General Pinedo y Villa Angela (Chaco) que realizan su actividad bajo el nombre de Algodonera Avellaneda S.A.
Con la puesta en marcha de “Planta San Lorenzo”, en 1997. Vicentín duplicó su producción alcanzado la cifra de 10.000 toneladas por día.
Durante 1998, la empresa ingresó al competitivo mercado interno argentino gracias a la comercialización de sus aceites de girasol y de oliva.
En febrero de 2000, con la adquisición de una hilandería situada en el Parque Industrial de Reconquista, Vicentín y Algodonera Avellaneda logran integrar verticalmente todo el proceso relacionado con el algodón; sintetizado en acopio, desmotado, comercialización de fibra, e hilado y tejido de algodón.
El penúltimo emprendimiento de la compañía consistió en la incursión en el mercado de productos agroquímicos con la producción de herbicidas (glifosato) e insecticidas (cipermetrina y endosulfan).
Ahora ingresaron al negocio de la carne y sus derivados con la adquisición del Frigorífico Friar. “Nosotros hace ya dos años que estamos exportando carne y ahora que hemos comprado la parte mayoritaria del frigorífico, estamos con ganas de hacer cosas, de ampliar y con gran expectativa porque el negocio de la carne se muestra mucho más beneficioso”, resaltó Alberto Paduán en diálogo con LT 10.
“El grueso de nuestra producción es para exportaciones. Cuando uno llega al mercado internacional y abastece bien y de forma seria, creo que construye un futuro promisorio, tanto para la empresa, como para el país”.
“Brasil en los últimos años ha hecho las cosas muy bien, siendo más predecibles que nosotros y creo debemos ir por el mismo camino. Esto significa trabajar con más certeza, con mas dedicación, poniéndonos de una vez por todas los pantalones largos”, agregó.
Finalmente, el titular de Vicentín destacó que “hoy están trabajando en la empresa mil personas de forma directa. Si se aumenta la producción, como tenemos previsto, se emplearán algunas personas más”.
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