GRAVE DENUNCIA DE APROPOL ANTE EL SUBSECRETARIO DE SEGURIDAD PÚBLICA
La Asociación Profesional Policial (APROPOL) denunció que en la Escuela Superior de Policía “desde hace un tiempo” se registran “recaudaciones ilícitas que perjudican sobremanera a los trabajadores policiales”. La acusación fue firmada por el secretario adjunto de APROPOL, Miguel Zalazar, en una carta remitida el viernes último al subsecretario de Seguridad Pública de la provincia, Gustavo Peters.
La queja de Zalazar tiene que ver con la forma en que se organizan los cursos en la Escuela Superior de Policía. “Existe un mecanismo perverso”, dice el secretario adjunto de APROPOL, “donde mediante una academia, generalmente dictada por el jefe de cuerpo de turno, se les dice a los alumnos que ‘hay que poner plata para mejorar la comida’, en relación a la ración diaria que el Estado tiene la obligación de dar sin cargo”.
Zalazar denunció concretamente ante Petrers que los comisarios y oficiales pagan de su bolsillo 90 y 60 pesos (en Rosario y Santa Fe respectivamente) para la comida, lo que para el dirigente de APROPOL es “nada más y nada menos que un apriete”.
Además, la denuncia indica que otro de los mecanismos de “recaudación ilícita” pasa por el tema de las guardias. Según indica Zalazar en su carta, “las guardias solo la realizan los que son de Santa Fe” y agrega que para zafar de esas tareas hay que pagar 90 pesos. Y también señala un mecanismo similar para aquellos alumnos que quieran evitar la molestia de concurrir a las clases, que son obligatorias.
Finalmente, el dirigente de APROPOL también denunció que, en años anteriores, y según testimonios de efectivos que se acercaron a la asociación, se verificaron “extorsiones” para mejorar las notas de concepto, algo que perjudicaba directamente a los que no pagaban.
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