GRAVE DENUNCIA EN TORNO A LA MUERTE DE UN INTERNO DEL PENAL DE CORONDA
Hasta la mañana de ayer, el gravísimo hecho no había tomado estado público y según indican, se omitió todo tipo de información.
Dos presos del Pabellón Nº 11 del Penal de Coronda denunciaron en la mañana de ayer la muerte de un interno, Pedro Hernández, por el “abandono de persona” por parte de algunos agentes del Servicio Penitenciario. Mediante una carta leída públicamente en un medio radial, los internos pidieron además que se entregue una copia de esa carta a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia “para que nos asistan en nuestros derechos”.
La misiva indica que “somos dos internos de la Unidad Penal I de Coronda y nos dirigimos para hacer una denuncia pública sobre un grave hecho ocurrido hace pocos días en esta unidad, y sobre lo que se omitió toda información”.
Más adelante, los presos explican que hay, por parte de los integrantes del Servicio Penitenciario, un sistemático “abuso de poder y maltratos” hacia los detenidos, principalmente del pabellón 11 o el “Pabellón de la Muerte”, tal como lo llaman.
“Los dejan en unas celdas pequeñas, donde pueden estar encerrados desde una semana hasta quince días, y sólo tienen un recreo diario de 15 minutos por día, es inhumano. El pasado 5 de septiembre, se le reclamó al celador de turno ese recreo de 15 minutos, pero éste se la negaba porque decía que no estaba autorizado, cuando sí lo estaba”, dicen.
Los internos del penal aseguran que Hernández pidió que lo anunciara con el Oficial de Guardia para contarle la situación y que amenazó con ahorcarse.
“Hacé lo que quieras, no me importa., en mi guardia mando yo y no salís”, habría sido la respuesta del guardia.
“Pedro Hernández murió por el brutal abandono de persona y abuso de autoridad por parte de los agentes del Servicio Penitenciario”, aseguran.
En cuanto a las condiciones de detención con las que se cuenta en el Penal de Coronda, los internos manifiestan maltratos físicos y psicológicos constantes, relacionadas básicamente con el encierro.
“Algunos todavía tenemos cierto grado de cordura pero otros padecen severos trastornos psicológicos por en encierro”, explican.
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