GRUPO BRASILEÑO NEGOCIA LA COMPRA DE ACCIONES DEL FRIGORÍFOCO SWIFT
Después de la compra de Finexcor por parte de Cargill, y de la adquisición de AB&P por parte de la cadena inglesa Tesco, el traspaso de frigoríficos locales a manos extranjeras seguiría con la venta del paquete mayoritario de Swift al grupo brasileño Friboi. Si bien la operación no fue confirmada por ninguna de las dos compañías, desde distintas fuentes se señaló que las conversaciones están avanzadas.
Según informó ayer el diario “El Cronista Comercial”, la empresa brasileña, una de las cuatro mayores exportadores del mundo, negociaba la compra de las acciones de los socios financieros del principal frigorífico del país (el JP Morgan y Greenwich Street Capital Partner), que reúnen el 49%, y también parte del 51% que tiene el ejecutivo máximo de la empresa, Carlos Oliva Funes.
El director de Relaciones Institucionales de Swift, Alejandro Fried, aseguró ayer que la firma “ni rechaza ni convalida” las informaciones difundidas por la prensa, mientras que voceros de Friboi declinaron hacer comentarios. Ayer, en el Sindicato de la Carne de Rosario, que agrupa a los trabajadores de la planta de Villa Gobernador Gálvez, recibieron la inquietud de los empleados y no se descarta que hoy realicen alguna asamblea. Representantes del gremio estaban gestionando el depósito de un pago a cuenta de futuros aumentos que están negociando con la empresa, cuando fueron sorprendidos de la noticia.
Otras fuentes indicaron que la operación rondaría los 200 millones de dólares y que los brasileños se quedarían con el 85,3% de Swift, cuya conducción seguiría estando en manos de Oliva Funes, el máximo ejecutivo de la compañía que en 1999 “nacionalizó” el frigorífico al comprarles las acciones a sus antiguos dueños, la norteamericana Campbell.
De concretarse, el negocio sería el más grande de los últimos años en la actividad frigorífica, además de incorporar fondos frescos y capital extranjero en ese sector, superando largamente a las compras de los frigoríficos Finexcor a cargo de Cargill y de AB&P por parte de Tesco.
Confirmaría, además, la corriente de ingreso de capitales internacionales al negocio frigorífico local, un mercado que permaneció vedado a los extranjeros aun en la década del 90, en pleno auge de la desnacionalización de compañías.
Ese predominio absoluto del capital nacional en el negocio de ganados y carnes comenzó a cambiar luego de la devaluación y ante la recuperación del sector en Argentina, tanto por el aumento del consumo interno como de las exportaciones. Por primera vez en 25 años, las ventas al exterior de productos cárnicos llegaron el año pasado a mil millones de dólares.
Cargill dio el puntapié inicial de ese desembarco con la compra de Finexcor, corriente seguida por otros grupos extranjeros y por nacionales extrasector, como el caso de la compra de Friar por parte de Vicentín. De todo este movimiento, la operación Friboi-Swift sería la de mayor envergadura.
Además iniciaría el desembarco de empresas brasileñas en este sector, siguiendo la experiencia de otros rubros como energía, cemento, cervezas, siderurgia, etcétera. Como en buena parte de aquellos casos, el financiamiento de la operación estaría a cargo del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES), la poderosa entidad de inversión del estado brasileño que está detrás de la expansión industrial de ese país.
Precisamente con el apoyo de este banco, la industria frigorífica brasileña se convirtió desde mediados de los 90 en la primera exportadora de productos cárnicos del mundo. De concretarse la compra de Swift, Friboi concentraría más del 50% del mercado mundial de conservas y carnes termoprocesadas.
El frigorífico de Villa Gobernador Gálvez es el principal exportador del país, pero su liderazgo se profundiza con la exportación de productos con mayor valor agregado. De las 11 mil toneladas de carne cocida congelada que Argentina exporta a los Estados Unidos, el 75% es de Swift. Sus conservas y enlatados se venden en los cinco continentes y, desde 2002, ingresó en la exportación de carnes frescas con marca al comprarle a Friar “Cabaña Las Lilas”. Es también uno de los que más concentra cuota Hilton, a pesar de que en los últimos años su participación se vio afectada tanto por las asignaciones de cupos a frigoríficos bajo amparo judicial como por los cambios en los parámetros de distribución de la cuota, que incluyeron la reducción del peso de los termoprocesados a la hora del cálculo de la past performance.
El frigorífico, que está a punto de cumplir un siglo de existencia en el país, tiene su planta principal en Villa Gobernador Gálvez y faena unas 1.600 cabezas diarias. En 2003 compró en remate judicial la planta del ex frigorífico Vizental, en Entre Ríos. En Rosario trabajan unas 2.500 personas, que ayer mostraron su inquietud por las noticias del traspaso. “Siempre que se habla de un cambio se genera un poco de temor”, señalaron desde el gremio.
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