GRUPO DE VECINOS ABANDONAN BARRIO POR INSEGURIDAD
El coordinador general del Movimiento Los Sin Techo denunció ayer que en el cinturón de pobreza de Santa Fe sólo impera la ley del miedo. “No hay seguridad. Nadie protege a los más humildes”, dijo José Luis Salazar al pintar un cuadro dramático.
El espiral de violencia y el estrago social que padecen los sectores desposeídos. “Más de 60 familias se tuvieron que ir del barrio San Agustín II porque les robaron hasta las casas construidas por el movimiento. Las viviendas fueron desmanteladas”, afirmó. Salazar alertó sobre el discurso oficial que parece desentenderse de la crisis.
“¿Ahora van a decir que la Policía no sabe quiénes roban las casas? ¿Van a decir que no sabe que más de 60 familias tuvieron que emigrar? Lo saben desde la jefa de Policía de la provincia (Leyla Perazzo) hasta el último agente. Lo saben todos”, agregó.
El fundador de Los Sin Techo, padre Atilio Rosso, salió esta semana a advertir en público sobre el drama de la exclusión social en Santa Fe. “No podemos vivir con el 30% de marginados”, afirmó. Un llamado a la reflexión desde un movimiento que tiene más 20 de años de trabajo en la ciudad, pero que en los últimos tiempos sufrió saqueos y vandalismo: en dos meses le robaron 32 computadoras y le desmantelaron las salas informáticas que tenía en los barrios. “El mal que se le hace a un chico pobre que no puede capacitarse es terrible”, dijo Salazar. “Si la sociedad no reacciona vamos a dejar a los pibes sin posibilidades, los vamos a dejar fuera de la cancha”, explicó en un diálogo con LT9.
Salazar coincidió con el padre Rosso al advertir sobre el 30% de marginados en Santa Fe. Pero agregó: “Ese 30% de marginados vive con ley del miedo. ¿O los vecinos no vieron quiénes robaron las computadoras? Por supuesto que lo saben, pero tienen miedo (de denunciarlos). Entonces, es tanta la inseguridad que provoca este tipo de cosas”.
‑Pero tampoco se puede culpar a quiénes no se quiere involucrar -planteó el periodista Mariano Colombo.
‑Lógicamente. Es la ley del miedo. En los barrios marginados de Santa Fe se vive con la ley del miedo. No hay seguridad. Nadie protege a los más humildes. Más de 60 familias se tuvieron que ir del barrio San Agustín II porque les robaron hasta las casas. ¿Ahora van a decir que la Policía no sabe quiénes roban las casas? ¿Van a decir que no sabe que 60 familias tuvieron que emigrar porque les desmantelaron las viviendas? Vivimos en una sociedad muy injusta, sin valores. Si no hay libertad para hablar no hay justicia -denunció.
Salazar dijo que después del robo de las 32 computadoras y el llamado a la reflexión del padre Rosso, hubo algunos contactos con la Policía. “Pusieron un agente de custodia en cada sala informática. No sé si será la solución. Nosotros insistimos: la sociedad debe cuidar y proteger a los pobres. El capital humano que se pierde en los barrios. ¿Acaso saben cuál es el desgranamiento escolar en las zonas marginada de Santa Fe? ¡El 60%!. Tenemos cuidar el capital humano porque sino después puebla las cárceles. Lo sabe el gobierno. Lo sabemos todos. Si nos hacemos los distraídos y seguimos con el sálvese quién pueda vamos a seguir en esta situación de injusticia”.
‑¿Qué ocurre cuando una persona humilde hace una denuncia en la Policía?
‑Es tremendo. Le voy a decir lo que pasó en Alto Verde. Un dirigente de Los Sin Techo denunció que le robaron la computadora en su casa y lo metieron preso. Sospechoso y preso. Y lo mismo ocurrió en otros barrios: dirigentes nuestros hicieron denuncias de robos y lo primero que hicieron fue meterlos presos. Y si no, le dicen que son buchones y se van enterar los otros. Y comienza una guerra en el barrio. Es la realidad. Lo sabe desde la jefa de Policía de la provincia (Leyla Perazzo) hasta el último agente. Lo saben todos. No es ninguna novedad –insistió Salazar.
El Movimiento Los Sin Techos ya logró reponer 10 computadoras de las 32 que le robaron en los últimos dos meses. “Vamos a seguir. En 20 años de trabajo jamás sacamos la gente a la calle para hacer ningún desorden, jamás rompimos una vidriera. Jamás. Pero queremos que los chicos se capaciten. Que chico que hoy está en medio del basural pueda llegar a primer grado como llegan otros chicos. Eso es lo que soñamos. Entonces, no nos importa que nos hayan robado dos veces, vamos a seguir. Pero es importante que reflexionen todos los santafesinos. ¿Queremos que los pobres se capaciten? Porque si no queremos que lo hagan, bueno, entonces, cerremos las puertas y que pase lo que pase”, concluyó Salazar.
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