GUADALUPE OESTE PIDE ASFALTO, PLAZAS Y MEJORES SERVICIOS
Las autoridades de la asociación vecinal Guadalupe Oeste se quejaron por el estado en que se encuentra el barrio, y denunciaron que existe “una situación de inequidad” hacia adentro y con otros sectores de la ciudad, en relación con el otorgamiento de obras.
La paciencia de los representantes de la vecinal, que está en Risso 1745, parece haber llegado a su fin, como la de tantos otros habitantes de la zona. El presidente de Guadalupe Oeste, Horacio Boero, expresó algunos de los motivos que lo llevan a hacer público su descontento, y lo hizo acompañado de su vice, Mónica Ledesma, quien a su vez es presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales.
Para Boero “la prioridad es el asfalto”. Según un relevamiento, falta mejorado -con carpeta asfáltica- en calle Ayacucho, entre Mitre y Lavalle. Otro tramo expresamente pedido es el de Necochea, entre Pavón y Larrea; y varias calles entre Larrea y Ayacucho, y desde Las Heras hasta Marcial Candioti.
Incluyeron en el reclamo al llamado barrio de Profesores -entre French y Gorriti-, donde “ya está hecho el cordón cuneta y sólo falta la carpeta asfáltica”.
“En esa zona se necesita desmalezamiento” agregó Ledesma, que contó que se trataría de terrenos privados, “por eso pedimos que la Municipalidad arbitre los medios para intimar a los propietarios para que los desmalecen”.
Boero recordó a su vez que en el primer mes de esta gestión de gobierno “pedimos la repavimentación de Padre Genesio”, que es uno de los más antiguos del barrio y por ahí pasan dos líneas de colectivos. Además “constatamos alrededor de 100 baches grandes en el perímetro del barrio”. Algunos se taparon, “pero aparecieron otros nuevos” concluyó.
INEQUIDAD
La enumeración de necesidades llevó a ambos a pensar que “en un mismo barrio hay una situación de inequidad”, y con ella “se generan desigualdades entre los vecinos, lo que además nos trae problemas institucionales”, afirmó Ledesma.
Por ejemplo, “hasta Javier de la Rosa tenemos alumbrado con columnas, pero de de ahí hacia el norte la iluminación no es igual”. Además, “vemos que se concentran obras en los lugares que más se ven”, que si bien reconocen que son necesarias, “también hay que prestarles atención a los barrios”.
La expansión de los barrios hacia el norte genera una situación de “falsa competencia”, en la que Central Guadalupe y Guadalupe Este son beneficiadas con obras de “iluminación y cloaca y no hay tanta densidad poblacional como acá” se quejaron.
“Este es un barrio donde prácticamente no se hizo nada, excepto del pavimento desde French hasta Las Heras”, se despachó Ledesma, que no pide “que se tenga que hacer absolutamente todo lo que es necesario en el barrio, pero algo hay que hacer”.
El presidente vecinal justificó su hartazgo diciendo que “hace tiempo que no exigíamos que se hiciera nada en este barrio, porque había una prioridad en la ciudad”, en clara alusión a las inundaciones. No obstante, “creemos que eso está solucionado en gran parte y ahora nos toca a nosotros, porque hay que darle respuestas a los vecinos de este barrio”.
POSITIVO
Los vecinalistas rescataron el servicio de recolección de residuos, que “en el sector es muy bueno; y los minibasurales que se ven son responsabilidad de los vecinos que no sacan las bolsas a horario, o la depositan sobre el primer montículo de hojas que encuentran”. Por otra parte, reconocieron que si bien pretenden mejoras en el servicio de transporte de pasajeros, saben que las líneas que van a Guadalupe tienen algunas ventajas sobre las del oeste y norte de la ciudad.
ARREGLAR LAS PLAZAS
“Hay que generar espacios verdes de uso público” dijo Ledesma, avalada por el presidente de la vecinal, que contó que hay “otros terrenos cedidos, donde nunca se hizo nada para mejorarlas”.
En el barrio hay dos plazas, la Espora y la de los Niños, “que no se arreglan porque el patrimonio no es municipal, sino que son terrenos privados”, confesaron los representantes barriales.
De pasar a la órbita del Estado, se podrían hacer las mejoras deseadas, pero “hay un expediente administrativo que no se resuelve desde hace 5 ó 6 años”, explicó Boero.
Otro sitio que piden que se ponga en valor es el corazón de la manzana que forman las calles Alberdi, Sarmiento, Regimiento 12 de Infantería y Javier de la Rosa. “Hoy es un terreno baldío lleno de maleza”, y con el acuerdo de los vecinos planean hacer un campo de deportes. Actualmente también “tiene problemas de seguridad, y los chicos se meten a fumar”.
El urgente pedido de espacios verdes se debe a que “en la zona había lotes vacíos, pero se llenó de casas”, manifestó Ledesma. La construcción de viviendas “nos obliga a pensar en el impacto que va a producir en el barrio, en la salud, los servicios y la educación”, reiteró la presidenta de la Federación de Vecinales.
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