GUERRA ENCUBIERTA
Ni el neumático mejor desarrollado pudo aguantar tanta tirantez. Desde hace más de dos temporadas, la llamada “guerra de las cubiertas” pasó por varias instancias, hasta que el caucho no soportó las presiones y reventó en el momento menos pensado: cuando restan tres Grandes Premios para finalizar la temporada y tres candidatos al título están separados por apenas dos puntos. La rivalidad entre Bridgestone y Michelin explotó mientras Michael Schumacher (Ferrari), con 72; Juan Pablo Montoya (Williams-BMW), 71, y Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes), 70, quemarán caucho en busca del campeonato 2003 de la Fórmula 1.
Ferrari, que calza los neumáticos japoneses pierde terreno ante el avance de los equipos Williams-BMW, McLaren-Mercedes y ahora Renault, con el triunfo del español Fernando Alonso en Hungría. Estos tres equipos se deslizan con Michelin.
Tras varias semanas de versiones, el británico Ross Brawn, director técnico de Ferrari, lanzó la acusación a través de La Gazzetta dello Sport, en un alto en las pruebas que el equipo realiza en Monza: “Los neumáticos Michelin son ilegales” (ver aparte). ¿Cuáles son los fundamentos del inglés? Tanto los representantes de Ferrari como los de Bridgestone (empresa que abastece de cubiertas al equipo italiano) sostienen que los neumáticos delanteros fabricados por la casa francesa no respetan el ancho que establece el reglamento, de 270 milímetros.
¿Esto es así? ¿Qué beneficios tiene extender la superficie de la cubierta? La defensa de Michelin no se hizo esperar. Ante los ataques, Pierre Dupasquier, director deportivo de la empresa, destacó la necesidad de medir el ancho de las cubiertas antes de utilizarlas, ya que después no se puede establecer la superficie de contacto. “¿Qué pasa cuando las gomas pisan los pianitos? Allí se produce un contacto lateral inevitable y eso no debe ser considerado”, argumentó.
Con la pista seca, el neumático traslada mejor la potencia del automóvil al piso al extender la superficie de contacto. Es más, todo el desarrollo del coche pasa inevitablemente por las cubiertas, que son el nexo entre el potencial del vehículo y el terreno sobre el que se desplaza. ¿Qué sucederá en el futuro? La Federación Internacional del Automóvil (FIA) fue informada a través de Ferrari, que impulsa una denuncia para que se desclasifique a los autos que utilicen neumáticos que, a su entender, no respeten el reglamento.
“Las reglas no se refieren a partes del neumático que tocan ocasionalmente la pista o los pianitos, sino a partes que están en contacto sistemático con el asfalto. Hay razones para creer que los neumáticos en cuestión puedan no ser idénticos a los que se usaban a comienzos de temporada”, indicó la FIA en un comunicado.
Según las versiones más sensacionalistas, los equipos socios de Michelin amenazaron con no presentarse en el GP de Italia, el 14 del actual, en Monza. Por lo pronto, ayer, en las pruebas efectuadas en esa pista, los McLaren-Mercedes de Coulthard y Raikkonen fueron los más veloces. Y allí está las verdadera preocupación de Ferrari y de Schumacher. El alemán hace cinco carreras que no gana.
La cubierta es un elemento tan importante como el motor o el último de los tornillos. Cualquiera que falle convierte todo el esfuerzo en inútil. Sería muy simplista atribuir el funcionamiento de cada equipo sólo al reconocimiento de las cubiertas. Un Fórmula 1 es mucho más complejo que eso.
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