Habló Berta André, la mujer de Ricardo Barreda, sobre los problemas de convivencia: “No puedo abrir la boca”
Reconoció que “hay cosas que no se pueden solucionar” mientras se disponía a acompañar al odontólogo a exponer hoy ante la Cámara del Crimen de La Plata.
El odontólogo Ricardo Barreda y su pareja, Berta André, fueron abordados por la prensa cuando se disponían esta mañana a exponer ante la Cámara del Crimen de La Plata, adonde fueron citados por la justicia por los presuntos “problemas de convivencia” que tiene con su actual mujer.
“Me están molestando”, dijo Barreda, sin ánimo de responder y llamado prácticamente al silencio mientras salía de su casa y buscaba un taxi en la zona.
Por el contrario, quien se prestó mejor predispuesta a hablar con los periodistas que hacían guardia en el lugar fue la propia Berta. “Voy con él a La Plata, qué sé yo, no sé”, repetía cuando le consultaron los periodistas. “Nada muchachos, vayan a tomar un buen desayuno”, manifestó frente a la insistencia.
Minutos más tarde y ya próximos a subirse a un taxi con destino a La Plata, Berta reconoció que “hay cosas que no se pueden solucionar”, pero enseguida advirtió: “No puedo abrir la boca”.
LA CITACIÓN DE LA JUSTICIA
Barreda está condenado a prisión perpetua por matar a su mujer, su suegra y sus hijas en 1982, aunque actualmente se encuentra en libertad. Hoy debe presentarse ante los integrantes de la sala I de la Cámara, Raúl Dalto y María Oyhamburu, para hablar de los conflictos conyugales que mantiene con la docente Berta André, quien también será entrevistada.
Según revelaron los voceros a la agencia Télam, en abril pasado, el odontólogo se presentó ante la Justicia para revelar esos problemas por temor a que una denuncia de André pueda hacerle perder la libertad condicional de la que goza.
PROBLEMAS DE PAREJA
El odontólogo habría manifestado que la mujer tiene problemas de salud, neurológicos, que habrían afectado sensiblemente la vida en pareja y también habría planteado los problemas económicos que padece, ya que cobra una jubilación mínima de 2.500 pesos, por lo que decidió reclamar por sus bienes, que están en proceso judicial.
El 28 de noviembre pasado la Justicia declaró “indigno” en la sucesión de los bienes familiares a Barreda, y la sentencia fue dictada por el juzgado Civil y Comercial de La Plata 17, que explicó que la “exclusión de herencia” es por “una causal objetiva de indignidad”, prevista en el artículo 3291 del Código Civil.
Voceros judiciales precisaron a Télam que el patrimonio en litigio consiste en la casona de la calle 48, entre 11 y 12, de La Plata, donde el odontólogo cometió el cuádruple crimen; dos autos (un Ford Falcon verde y un DKW) , una moto Siambretta, una casa de veraneo en Mar del Plata, que está intrusada, y un terreno en la provincia de Buenos Aires.
LA CONDENA
El 15 de noviembre de 1992, Barreda mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra, Elena Arreche (86), y a sus dos hijas Cecilia (26) y Adriana (24).
Por este múltiple asesinato, en 1995, el odontólogo fue condenado a prisión perpetua, aunque a principios de 2008 le concedieron el beneficio del arresto domiciliario por su buena conducta y por ser mayor de 70 años.
No obstante, ese beneficio le fue revocado por violarlo un par de veces hasta que a fines de marzo de 2011 le otorgaron la libertad condicional.
Fuente: La Nación Digital
Este contenido no está abierto a comentarios

