HABLÓ EL CONJUEZ QUE LIBERÓ A UN NARCOTRAFICANTE QUE TRANSPORTABA 150 KILOS DE DROGA
El conjuez federal de Reconquista Hugo Rebechi, que liberó a un narcotraficante que transportaba 150 kilos de marihuana, argumentó en su favor que el cargamento “no era cocaína” (lo que hubiese agravado el tema) y que el detenido “tiene hijos a su cargo”. También aseguró que el traficante “no pertenece a una organización”, sino que es “una persona que estaba haciendo un transporte” y que además “no tuvo la intención de eludir la acción judicial. Los dichos de Rebechi se contraponen con lo afirmado por Ramón Capdevilla, el policía de la Guardia Rural que detuvo al narco, quien aseguró que intentó eludir el control policial. Sin embargo su palabra no podrá ser confrontada ahora con el conjuez, ya que apareció muerto de un balazo en la sien izquierda, curiosamente cuando era diestro. Rebechi ya había logrado que otro fallo anterior tenga trascendencia nacional: fue cuando también actuando como conjuez federal condenó al Estado a indemnizar al Frigorífico Friar SA con el pago de más de 21 millones de dólares por los daños económicos que le causó a esta empresa exportadora el rebrote de aftosa.
La detención de Aldo Ferrero, comerciante de Morteros (Córdoba) tuvo lugar en un operativo desarrollado en el Departamento San Cristóbal, pero pese a las pruebas contundentes y al testimonio clave del agente Capdevilla, que en tres oportunidades declaró lo mismo fue liberado. Al día siguiente de la libertad del imputado, el policía que sostuvo su acusación (soportando careos y algunos aprietes sutiles), Claudio Román Ramón Capdevilla, apareció muerto, dentro de un móvil de la fuerza. De inmediato se dijo que fue “suicidio” por cuestiones pasionales, pero Capdevilla era diestro, y el tiro le entró por el lado izquierdo de la cabeza. La resolución, ordenando la excarcelación, pese a la gravedad del hecho, no fue firmada por el juez federal Eduardo Fariz ‑actualmente con varias denuncias ante el Consejo de la Magistratura de la Nación‑, porque al saber que tenía que resolver tal cuestión, optó por pasar “parte de enfermo” ‑con un certificado firmado por un allegado‑, a fin de no quedar relacionado con el caso. No obstante, lo reemplazó el juez subrogante Hugo Rebechi, considerado un hombre de su estrecha confianza.
Consultado por el periodista Gustavo Raffin el Conjuez Federal Hugo Rebechi recordó que “el encarcelamiento preventivo, así como lo dice el articulo 80 del Código Procesal Penal de la Nación, es de carácter excepcional, y puede restringir la libertad excepcionalmente. Hay un principio de inocencia y sin el dictado de una sentencia definitiva no quiere decir que quede fuera de la causa, sino que luego del trámite del juicio penal pueden volver a ser detenidos y cumplir su pena. Hasta hoy eso no existe y entendí que en las personas se daban causales que la misma ley las prevé, por las cuales tenían que recuperar la libertad. No hay peligro de fuga o de obstrucción en la etapa probatoria, lo que se llama entorpecimiento de la investigación. Además se han agotado las etapas probatorias. No hay sospecha y así lo creo y cierto magistrado puede entender lo contrario, ya le digo que hay dos líneas operantes en el país. Ferrero es al que mayor cantidad se le encontró es una persona que la gente que lo detuvo no tuvo ni que exhibir arma. Aca no estamos hablando de una organización, estamos hablando de una persona que estaba haciendo un transporte. La ley lo considera un delito, su abogado tratará de probar si esto existió o no existió, o los justificativos de por que ocurrió. Pero hoy mantener un encarcelamiento preventivo dándose una serie de condiciones adversas a este encarcelamiento creo que se debe asumir que se deben excarcelar a estas personas. Gente que tiene hijos a cargo. La familia tiene mucho que ver, en esto de la droga, la sociedad tiene mucho que ver”, argumentó Rebechi.
El viernes 5, a las 19.30, Ferrero quedó en libertad junto a otros detenidos, también de casos de narcotráfico. Estaba procesado por un delito que prevé una pena de entre 4 y 15 años, pero quedó libre. En el mismo juzgado hay un preso, llamado Matías Pérez, que está detenido hace 7 meses por “comercio de estupefacientes”, tras encontrársele cuatro bochitas de marihuana.
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