HABRÁ 850 POLICÍAS PARA CONTROLAR LA SEGURIDAD EN EL MONUMENTAL
Finalmente, mañana a las 21 se jugará en el estadio Monumental el Superclásico que parece definirá casi todo el año tanto para River como para Boca. Esta semifinal de la Libertadores, sin público visitante, será controlada por más de 850 efectivos policiales.
Tras la ida que Boca ganó 1 a 0, polémico por el arbitraje y por la vergonzosa actitud de los jugadores de ambos equipos, el encuentro se ha empezado a jugar intensamente con las declaraciones de los protagonistas que no bajaron los decibeles y calentaron aún más esta revancha.
Ambos técnicos han sido muy cuidadosos en estas horas previas. Casi que no mostraron sus cartas. Esconden los equipos y más de uno imagina que habrá cambios sorpresivos, sobre todo del lado de Boca.
De los dos lados se trabajó mucho para reemplazar suspendidos y hombres de bajos rendimientos. Mientras River metería tres cambios para el Superclásico, en Boca habría cuatro. Astrada espera la total recuperación del defensor Eduardo Tuzzio con una contractura en el gemelo de la pierna izquierda. En caso de que no llegue iría Cristian Nasutti, pero se especula con que el ex jugador de San Lorenzo no quedará afuera. También se especula con el ingreso de Coudet. ¿Por Javier Mascherano o Claudio Husain? Difícil saberlo por ahora. Están más claros los otros dos cambios por los dos jugadores suspendidos. Juan Fernández irá por Ariel Garcé y Daniel Montenegro por Marcelo Gallardo. En el banco de los suplentes aparecería el delantero chileno José Marcelo Salas.
Por el lado de Boca, aparecería entre los titulares el pibe Pablo Ledesma por el expulsado Raúl Cascini. Volverá el experimentado Diego Cagna por Miguel Caneo y el colombiano Luis Perea entrará como lateral por José María Calvo. Mientras que Carlos Tevez, quien en la ida fue suplente, ocupará el lugar de Antonio Barijho.
Todas especulaciones. Porque todavía nadie confirma nada.
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